El lobby ultraderechista español que mueve los hilos del movimiento antigay en México

203

Consideradas la sucursal del Yunque en España, dos plataformas se movilizan para frenar la legalización del matrimonio homosexual de Peña Nieto

POR EL PAÍS

CIUDAD DE MÉXICO.- La marcha contra el matrimonio gay que recorre la capital mexicana, organizada por el Frente Nacional por la familia, está apoyada por un conglomerado de organizaciones tras las que, según algunos expertos, se esconde el Yunque, una organización ultraconservadora fundada en México.

Aunque el vínculo entre esta organización secreta y poderosa y la marcha de hoy es ambiguo y está poco acreditado, su conexión con la sucursal ibérica del Yunque es evidente a través de las plataformas HazteOir.org y CitizenGo.org, muy activas durante la época en la que el expresidente José Luis Rodríguez Zapatero legalizó el matrimonio gay en España, pero que han sido repudiadas por varios obispos.

Ambas asociaciones dirigen la estrategia digital en México con la recolección de firmas, la difusión y la movilización mediática en América Latina.

En su página web, el convocante de la marcha de hoy, el Frente Nacional por la Familia, resume en pocos puntos su estrategia para frenar la propuesta de Enrique Peña Nieto de legalizar las uniones homosexuales: movilización en la calle, activismo en las redes y recolección de firmas. Para implementar la estrategia está la organización fundada en Madrid en 2013, punta de lanza del Tea Party español.

La marcha contra el matrimonio gay que recorrerá hoy la capital mexicana, organizada por el Frente Nacional por la familia, está apoyada por un conglomerado de organizaciones tras las que, según algunos expertos, se esconde el Yunque, una organización ultraconservadora fundada en México.

Aunque el vínculo entre esta organización secreta y poderosa y la marcha de hoy es ambiguo y está poco acreditado, su conexión con la sucursal ibérica del Yunque es evidente a través de las plataformas HazteOir.org y CitizenGo.org, muy activas durante la época en la que el expresidente José Luis Rodríguez Zapatero legalizó el matrimonio gay en España, pero que han sido repudiadas por varios obispos.

Ambas asociaciones dirigen la estrategia digital en México con la recolección de firmas, la difusión y la movilización mediática en América Latina.

En su página web, el convocante de la marcha de hoy, el Frente Nacional por la Familia, resume en pocos puntos su estrategia para frenar la propuesta de Enrique Peña Nieto de legalizar las uniones homosexuales: movilización en la calle, activismo en las redes y recolección de firmas. Para implementar la estrategia está la organización fundada en Madrid en 2013, punta de lanza del Tea Party español.

Durante el juicio, según testigos citados por el periódico elconfidencial.com, se revelaron las identidades de los dirigentes del Yunque en España. Entre ellos, Eduardo Hertzfelder, presidente del Instituto de Política Familiar o Luis Losada, subdirector del diario La Gaceta, del Grupo Intereconomía.

“Yo no conozco eso” responde Losada al referirse al Yunque. “Desconozco si hay conspiraciones judemoasónicas o si se trata de un intento por escarbar debajo de las piedras. Lo que pasa, de verdad, es que el México real ha salido a la calle” dice en entrevista telefónica desde Madrid.

El Yunque – que podría haber cambiado recientemente de nombre-  fue fundado en 1953 en México por Ramón Plata. Desembarcó en Españ la época de la Transición y medró en la etapa de Zapatero capitalizando el descontento social católico que despertaron las reformas del matrimonio, el sistema educativo y el aborto. El credo del Yunque es “defender la religión católica y luchar contra las fuerzas de Satanás” como si de una cruzara se tratara.

El historiador Santiago Mata, autor del libro “El Yunque en España: la sociedad secreta que divide a los católicos” (Editorial: Amanecer) define la organización “como una mentira social, que va disfrazado de cosas buenísimas y estupendas, y que tiene engañada a tanta gente”.

En los últimos meses la Iglesia mexicana, muy crítica con la propuesta de Peña Nieto, ha visto con buenos ojos las movilizaciones. En varios Estados del país, obispos han ayudado en la convocatoria lo que aumentó la tensión entre Iglesia y gobierno por lo que consideraban una intromisión de los religiosos en la vida política. A finales de agosto, la Archidiócesis de México se vio obligada a deslindarse de las protestas.

De igual forma, parte de la Iglesia española ha tomado distancia de estas plataformas, aunque por razones éticas y estéticas, ante la agresividad en el mensaje. “No compartimos con estas instituciones ni el sentido de pertenencia eclesial ni los medios que emplean.

Por tanto, desde la Diócesis de Getafe (Y Toledo) no prestaremos apoyo a las iniciativas promovidas por la asociación ‘HazteOir.org o alguna de sus plataformas” señalaron el año pasado.el arzobispo de Toledo y primado de España y el obispo de Getafe, quienes prohibieron a sus diócesis participar en las actividades de Hazte Oir por sus vínculos con el Yunque.

Rebautizados sarcasticamente como los mariachi USA, para algunos expertos, el Yunque,  pretende cubrir el hueco neocon dejado tras el derrumbe de los Legionarios de Cristo y su fundador, el pederasta Marcial Maciel. Un joven sacerdote mexicano que encontró en la España franquista de los años cuarenta un paraíso para la puesta en marcha de una Congregación ultra conservadora, que vive ahora el desprecio colectivo pero que llegó a contar con cinco ministros durante el gobierno de José María Aznar (1996-2004).

Ayer viernes, un día antes de la manifestación en México, quince activistas encabezados por Losada entregaron en la Embajada de México en Madrid decenas de miles de firmas exigiendo la retirada de la iniciativa. Al acto acudió Ignacio Arsuaga Rato, director de Hazte Oir y sobrino de Rodrigo Rato, expresidente del FMI y ministro de Aznar. El encargado de Asuntos Multilaterales de la Embajada agradeció la entrega y les habló del artículo 33 de la Constitución que permite la expulsión de México para quien se inmiscuya en asuntos internos.