El gran daño que el estrés crónico puede causarle al cerebro de nuestros hijos

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El gran daño que el estrés crónico puede causarle al cerebro de nuestros hijos

Por Agencias

Es importante que nuestros hijos aprendan a lidiar con las adversidades que podrían enfrentar en su etapa de infancia y lograrán hacerlo siempre y cuando tengan la orientación y contención de ti como mamá, ya que en este momento de su vida necesitan una figura de protección y un ambiente sano que los sustente emocionalmente ante cualquier estresor. Esto ayuda mucho para que puedan desarrollar su capacidad de resiliencia.

Sin embargo, si se encuentran en situaciones de estrés permanente y sienten que tienen que enfrentarse solos a los desafíos del trayecto, se sentirán inseguros y desprotegidos y su cerebro puede sufrir daños importantes que se manifestarán en problemas cognitivos y de aprendizaje. El hecho de que su organismo esté en un estado de alerta continuo y sumido en respuestas continuas de supervivencia, puede generar cambios químicos que generen efectos nocivos en su sistema inmunológico, endócrino y neurológico. Como verás, no es cualquier cosa.

Uno de los motivos más importantes por los que tus hijos podrían estar sometidos a este tipo de estrés tóxico, es el hecho de percibirte a ti desde tu propio estrés. Si vives en el ¡apúrate!, estás angustiada todo el tiempo y la angustia se ha convertido en un hábito de todos los días, estas poniendo en riesgo la salud física y emocional de tus pequeños. No olvides estar emocionalmente disponible para ellos, pero sobre todo “toma la vida con calma”, esto será de gran ayuda.

Si has detectado que tu hijo tiene problemas para concentrarse, se enferma mucho, tiene algunos tics nerviosos, ha bajado su rendimiento escolar, está agotado la mayor parte del tiempo y tiene dificultades para conciliar el sueño, es importante que observes con atención y detectar el posible estresor. Consulta a un especialista e incluso coméntalo con el pediatra. Por lo pronto, toma nota de esto que te comparto.

Se elevan de sobremanera los niveles de cortisol en el cerebro, lo que puede ser sumamente nocivo.

Además de que reduce la materia gris del hipocampo y hace que crezca la materia blanca del cerebro de tu pequeño, esto va afectando gradualmente la memoria. Ante esto, es sumamente importante que no relaciones su pérdida de memoria con falta de interés escolar. Necesitas descartar preguntando con su consejero académico si ha notado algo extraño en el aula.

Se puede ver interrumpido el desarrollo de sus conexiones neuronales, necesarias para sus procesos de aprendizaje.

El problema es que hay etapas críticas en el desarrollo de la arquitectura del cerebro de tus pequeños, etapas en donde las conexiones neuronales determinan el desarrollo de sus habilidades. En la infancia y sobre todo los tres primeros años, son básicos para estimular su cerebro por lo que evitar los estresores debe ser prioridad.

Puede causar retrasos en el desarrollo de sus habilidades cognitivas y causar dificultades en sus habilidades de resolución.

Aunque los niños se desarrollan a diferentes ritmos y velocidades, adquieren sus habilidades en una media esperada. Sin embargo, cuando su cerebro esta recibiendo los impactos del estrés que viven ante situaciones de la vida, pueden verse efectos claros en sus habilidades de razonamiento totalmente manifestadas en la dificultad de razonar ante la resolución de un problema.

Dificultades en la comprensión lectora y en la expresión escrita, se le complica leer y escribir con velocidad.

Los docentes pueden percibir un retraso ya que su rendimiento está muy por debajo a lo esperado de acuerdo a su edad cronológica. Esto puede provocarle aún más estrés y se convierte en un círculo vicioso debido a que se siente presionado por alcanzar a los demás miembros de su grupo sin lograrlo.

Dificultades en el razonamiento matemático por lo que las deficiencias serán vistas en su capacidad para resolver retos numéricos

Si tu especialista ya descartó otro trastorno que le esté impidiendo dicho razonamiento, la causa el el estrés. Se le complica debido a que su cerebro no está procesando de forma adecuada y por lo tanto se siente impedido para razonar numéricamente y hacer cálculo. Puede sentir ansiedad y temor al fracaso y de nuevo cae en un círculo vicioso.

Afecta el crecimiento reduciendo su estatura y peso debido a daños importantes en los procesos metabólicos.

Debido a las alteraciones neuro endócrinas provocadas por el exceso de cortisol y las descargas continuas de adrenalina, puede verse alterado el metabolismo y por lo tanto tener efectos que desembocan en el crecimiento e incluso alteran la sensación de hambre o de saciedad. En muchos casos desaparece el apetito.

Disminuye su capacidad para tener respuestas adecuadas de habilidades socio-afectivas.

Con buenas habilidades emocionales saben integrarse, expresar sus emociones, son capaces de comunicarse y actuar de forma eficaz en los grupos. Sin embargo, el estrés permanente, disminuye notablemente su capacidad de integración ya que existe una zona del cerebro llamada amígdala que se ve afectada con el estrés y por lo tanto también afecta las respuestas emocionales.

Disminuyen su capacidad de resiliencia y les es difícil afrontar las adversidades de manera creativa.

Al encontrarse en continua respuesta de supervivencia, el cerebro de tus pequeños en incapaz de encontrar soluciones creativas ante las adversidades o retos a los que se enfrentan. Viven en continuo estado de alerta, saturados de adrenalina, por lo tanto, no logran encontrar las estrategias adecuadas, casi siempre entrando en un estado que los paraliza ante los conflictos.

Puede tener desregulación inmunitaria por lo que están propensos a contraer enfermedades con frecuencia.

Los virus y las bacterias están al acecho, y mucho más en etapas donde tus pequeños están explorando el mundo y por lo tanto no tienen los cuidados pertinentes en cuanto a higiene en el contacto con el ambiente. El estrés altera por completo la capacidad de su organismo para combatir las enfermedades y aunque no lo creas, el cerebro está muy involucrado con el sistema inmune Ya que es quien regula las reacciones inflamatorias.