FUENTE EL ECONOMISTA
Ante la situación complicada que se vive a nivel mundial como efecto de los bajos precios del petróleo, la desaceleración en China y el lento crecimiento de Estados Unidos, en México, uno de los sectores que más se ha sacrificado es el gasto en inversión; en el primer mes del año registró una caída anual de 33.5%, a su nivel más bajo desde 1991.
De acuerdo con estadísticas de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP), el gobierno federal inició este año con un gasto en inversión por 51,377 millones de pesos, el monto más bajo desde que inició el gobierno de la actual administración. En el 2013, se observó un incremento de 27.6%; en el 2014, un avance de 42.1%, y en el 2015, el gasto en inversión creció 23.7%, año contra año.
Luis Foncerrada, director general del Centro de Estudios Económicos del Sector Privado (CEESP), comentó que si bien el panorama internacional desfavorece al país, el problema es que al momento de hacer ajustes al gasto público, sistemáticamente se sacrifica la inversión pública, mientras que se mantiene la prioridad de mantener el gasto corriente.
“La inversión pública en infraestructura es fundamental para incentivar al sector privado, ya que juntas ayudan al crecimiento de la productividad del país. La inversión pavimenta el futuro de la actividad económica, entonces es muy grave el que haya recortes sistemáticamente”.
Comentó que se debe tener un mejor manejo sobre la rentabilidad del gasto en inversión. Detalló que la inversión que se destina por parte del sector público va enfocada muchas veces a la infraestructura con rentabilidad social, pero el sector privado puede ayudar a que exista una mayor rentabilidad económica en los proyectos de infraestructura.
Inversión energética, la que más cayó
Como efecto de la crisis petrolera que se vive en la actualidad, el sector energético fue el que más vio disminuido su gasto en inversión; en enero de este año registró una caída anual real de 61.9% para un total de 22,792 millones de pesos.
Esto significó la primera baja en cinco años y la más pronunciada desde el 2006, considerando sólo el primer mes de cada año. El sector energético es el que más representación tiene en el gasto de inversión que hace el sector público, con 44 por ciento.
Además, dentro de este rubro se ubica el apartado de hidrocarburos, el cual también registró una caída real anual de 65%, con lo que el gasto en inversión fue por un total de 19,773 millones de pesos.
Destaca el hecho de que en educación según datos de Hacienda no se registró ningún tipo de gasto en inversión física, situación que no ocurría desde enero de 1992.
Sobre el comportamiento de otros componentes de la inversión física, destacan las variaciones negativas en salud, que registró una disminución de 37.5%; mientras que lo referente al abastecimiento de agua potable y alcantarillado registró una reducción de 94.9 por ciento.
Del lado positivo y a pesar de que tuvo los mayores recortes en inversión, la Secretaría de Comunicaciones y Transportes registró un gasto por un total de 3,667 millones de pesos en el primer mes de este año, lo que representaría un incremento real anual por 268%, ya que en enero del 2015, este gasto fue por 969 millones de pesos.
Vale recordar que la inversión física presupuestaria representó 4.1% del Producto Interno Bruto (PIB) en el 2015, nivel inferior al 2014, cuando era por 4.6%, y únicamente 1.9 puntos porcentuales más que el registro de 1993.
En busca de crecimientos de 4%
Al respecto, Foncerrada refirió que para crecer a tasas continuas de 4%, se necesita que del Presupuesto de Egresos de la Federación se destine más de 25% al gasto en inversión y que represente al menos 7% del PIB, pero la realidad es que del presupuesto sólo representa 20% y del PIB entre 3 y 4.5% cada año.
Mencionó que, a pesar de que el gasto público ha crecido en los últimos tres años en 30% como proporción del PIB, resulta que el país no crece y eso se debe a que es un gasto estéril; es decir, si esos montos se hubieran dirigido a la inversión, se registrarían más empleos y mayores tasas de crecimiento.
Jorge Chávez Presa, director general de ITG Consultora en Finanzas Públicas, comentó que para favorecer más al gasto en inversión en necesario que se realice una reestructuración y mejor evaluación del gasto público, ya que la dependencia de varios sectores al gasto programable está absorbiendo una significante cantidad de recursos que podrían servir para financiar proyectos de inversión.
“Estamos viviendo una situación en la que el peso se ha vuelto a depreciar, pero también con un ambiente más adverso, algo que nos debe preocupar, ya que la actividad industrial, que es el principal contribuyente de la economía, no ha podido colocar sus bienes por el debilitamiento de la demanda exterior”.





