Kerry acusa al ISIS de crímenes contra la humanidad contra estas minorías en Irak y en Siria
FUENTE AGENCIAS
El Estado Islámico (ISIS, por sus siglas en inglés) está llevando a cabo un genocidio contra las minorías cristianas, yazidíes y chiíes en Irak y Siria, ha declarado Estados Unidos este jueves durante una comparecencia televisada.
“Daesh [acrónimo del ISIS en árabe] es genocida por autoproclamación, por ideología y por sus acciones, por lo que dice, por lo que cree y por lo que hace”, ha afirmado John Kerry, el secretario de Estado de Estados Unidos. “Daesh también es responsable de crímenes contra la humanidad contra los mismos grupos”, ha añadido.
Kerry ha agregado que corresponde a un tribunal internacional la persecución de estas “atrocidades”. EE UU apoyará “firmemente” los esfuerzos por documentar estas acciones de las que acusa al ISIS, ha dicho. Según Kerry, “mencionar estos crímenes es importante, pero más importante es detenerlos”. “Nuestro objetivo es marginar y derrotar a este extremismo violento de una vez por todas”, ha continuado.
El secretario de Estado ha asegurado que el ISIS comete crímenes de este tipo desde 2014 y ha defendido la existencia de una coalición de 66 países, liderada por EE UU, para luchar contra objetivos del Estado Islámico desde el aire y para apoyar al Gobierno iraquí y a las milicias kurdas y las fuerzas sirias en sus acciones contra del grupo yihadista.
La designación como genocidio de los crímenes del ISIS puede tener implicaciones prácticas, dado que Estados Unidos es parte de la convención de la ONU contra el genocidio, aprobada en 1948.
El pasado lunes, la Cámara de Representantes de EE UU ya aprobó una resolución que calificaba de “genocidio” la violencia del Estado Islámico en Irak y Siria contra los cristianos, los kurdos, los yazidíes y otras minorías.
En 2004, el entonces secretario de Estado, Colin Powell, calificó el asesinato de miles de personas en la región sudanesa de Darfur como genocidio. Fue la primera vez que EE UU usó ese término durante un conflicto. No obstante, el Departamento de Estado aseguró entonces que esa denominación no obligaba legalmente a Estados Unidos a intervenir, y representaba más bien un motivo de presión moral.





