* Señas y señales
* Fieles de la balanza
* Convenios y acuerdos
Por Rodrigo Santamaría
Estamos a un tris de que los “suspirantes” dejen atrás las medias tintas y se declaren abiertamente por lo que ya es una verdad evidente, que están deseosos por contender para obtener la candidatura de sus partidos a la gubernatura, a una de las 43 alcaldías y a las diputaciones para el Congreso de Tamaulipas.
Muchos ya han dicho que están interesados, que desean, que quiere, pero siempre lanzan la piedra y esconden la mano, pues agregan que esperaran los tiempos del partido, que actuarán cuando lo permitan los tiempos y una serie infinita de formulas políticas que no hacen más que hacer reír a la población, pero eso sí, no caen en actos anticipados de campaña.
En ese contexto y en el ambiente político, que hoy día se asemeja al tradicional juego de las sillas, existen diversos aspectos, señales, llaman algunos, que indican que ciertos personajes tienen la venía del gran elector del estado, en tanto otros hacen su lucha con la venia de algún “tlatoani” foráneo pero de peso dentro del partido.
Llama la atención que entre los que quieren una característica común es su puesto en el gobierno o bien su posición en el congreso local o federal, de ahí que, dicen los que saben y nosotros les creemos, que cuentan con el Vobo (léase visto bueno) del fiel de la balanza y eso es una señal muy clara de cómo pueden quedar las candidaturas.
No solo se trata de realizar actos “oficiales” a lo largo y ancho del estado, de utilizar medios, tiempos, recursos del gobierno, del poder legislativo, etcétera para cumplir con la labor encomendada, sino aprovechando, hablar sobre sus aspiraciones, aunque muchos hagan señas de desagrado.
En este sentido, debemos hablar de que después de la salida de la presidencia del Partido Acción Nacional, los gobernadores de los estados, dejaron de tener aquel poder decisivo para las candidaturas, aunque muchos se niegan a aceptarlo y ahora, con al Partido Revolucionario Institucional gobernando a nivel central, la definición de candidaturas ya no pasa únicamente por los gobiernos de los estados donde gobierna el tricolor.
De esta forma, aunque ligeramente renovadas, las formas del PRI han vuelto y tenemos el racimo de “suspirantes” que dicen tener o actúan sintiendo el apoyo de grupos y personajes locales y externos, la medición de fuerzas no ha llegado al enfrentamiento directo y evidente, pero en los siguientes días, conforme se acerque la fecha para la definición de candidaturas esto será más claro y se verá qué grupo, cómo y cuántas candidaturas definió.
La situación puede marchar de forma tersa si se mantienen los canales institucionales y los que no son favorecidos acatan la decisión o bien puede darse a un nivel extremo de causar fisuras en la tan evocada unidad y abrir frentes que pongan en riesgo el triunfo en la elección del 5 de junio.
Hasta ahora los grupos han sido civilizados y aunque ya están muy claros quienes desean participar, falta ver las negociaciones, los pactos, las promesas, los convenios y acuerdos que puedan registrarse al interior que garanticen que no habrá resentimientos y rencores que puedan ser aprovechados por los partidos de oposición.
Y ya que hablamos, precisamente de los partidos de oposición en Tamaulipas, así como de acuerdos, el PAN y el Partido de la Revolución Democrática (PRD) ya tienen una fecha límite establecida para registrar ante la autoridad electoral, Instituto Nacional Electoral (INE).
Desde hace más de un año, estos institutos políticos han estado hablando sobre la posibilidad de ir en alianza para lograr la alternancia en Tamaulipas, asumiendo que el abanderado será del PAN, porque los perredistas prácticamente no tienen a alguien de peso que pueda contender y asegurar un triunfo de la oposición.
Los del PRD incluso han estado cabildeando a favor del Alcalde de Nuevo Laredo, Carlos Canturosas Villarreal, y del senador, Francisco García Cabeza de Vaca, viéndose más activos en este sentido que los propios panistas que apoyan a tal o cual político.
Ambos partidos deberán definir si van a tener candidatos comunes y si formarán una alianza antes de que termine el mes de enero, por lo que la designación del candidato azul a la gubernatura puede forjar la alianza o decantarla según lo han dicho los propios perredistas.





