Editorial Libre Albedrío

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Cabeza de Vaca, su aparente debilidad fue la mayor fortaleza

* El colapso electoral y el voto duro del PRI

* Grupos políticos y hasta connotados personajes priistas se le acercan a Cabeza de Vaca

Por Agustín García

Muchos ríos de tinta se han escrito en los periódicos impresos, además de los análisis interacciones en las redes sociales, buscando llegar al fondo del asunto, del ¿por qué el Partido Revolucionario Institucional perdió dramáticamente en Tamaulipas? en el camino de la culpabilidad, encontramos desde supuestas traiciones, ineptitudes e insensibilidad gubernamental y lo desgastado de un partido que le ha fallado a la sociedad.

Pero también debemos de incluir otro aspecto que contribuyó a la debacle tricolor, el hecho de que al hoy gobernador constitucional electo de Tamaulipas, Francisco Javier García Cabeza De Vaca, el mejor impulsor del crecimiento de su imagen, fue el propio gobernador saliente, Egidio Torre Cantú, quien casi recién que tomó las riendas de la Jefatura del Ejecutivo, inició una campaña de desprestigio en su contra, y contrario a lo que esperaba, lo vacunó de manera no prevista.

Esta percepción del débil David, contra el gigante Goliat, le gustó a los tamaulipecos, porque por sentimiento solidario, empezó a apoyar a García Cabeza De Vaca, ya que su mejor fortaleza, fue su aparente debilidad para luchar contra un sistema, ya caduco y corrupto, pero que tenía todavía las riendas del poder.

Otro factor que contribuyó a la alternancia es la simulación que desde el interior del PRI se gestó, siempre haciendo cuentas alegres, pero nunca se imaginaron que el verdadero David, no era Cabeza de Vaca, sino el millón 438 mil 014 ciudadanos que salieron a votar en una jornada histórica, para dejar un precedente de votación del 56.23 por ciento, de una lista nominal de 2 millones 555 mil 228 tamaulipecos.

Ahí demostraron que el verdadero potencial, no se encuentra en una sola persona, en un grupo político o en un partido, sino que el caldo de cultivo, para activar toda una reacción en cadena, fue el hartazgo social, la indignación y la falta de respuesta a las demandas más elementales de un gobierno soberbio y pusilánime.

Claro que no podemos restar méritos al gobernador electo de Tamaulipas, porque supo aprovechar las coyunturas históricas y convertirse en un excelente catalizador de esos anhelos, sueños y esperanzas de una sociedad dispuesta al cambio, luego de permanecer estática, esperando que la inercia gubernamental los sacara de la inactividad y la somnolencia en que se encontraban.

El despertar fue catastrófico para unos, pero lleno de esperanzas para la mayoría, quien con su voto, generaron un grito desesperado de ¡Ya basta! Y demostraron que cuando la mayoría sale a votar, se convierte en una fuerza incontenible que arrasa con todo.

Sin lugar a dudas, los 721 mil tamaulipecos que creyeron en Cabeza De Vaca, remolcaron a casi todos los candidatos del Partido Acción Nacional, algunos buenos, otros regulares y hasta malos, se la deben al hoy gobernador electo.

Para muestra, basta con un solo botón: García Cabeza de Vaca remolcó 26 presidencias municipales y 16 de las 36 diputaciones que integran el Congreso de Tamaulipas, más 3 diputaciones plurinominales, el PAN tiene una mayoría absoluta, para cristalizar proyectos, compromisos y sobre todo, con un excelente margen de maniobra para gobernar holgadamente, sin presiones, chantajes, ni mucho menos caprichos.

 

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El colapso electoral y el voto duro del PRI

El 5 de junio se demostró a plenitud que el voto duro del PRI en Nuevo Laredo, oscila entre los 45 y los 50 mil votos, pero cuando el ciudadano sale a votar por arriba del 45 por ciento, el sistema de estructura actual se colapsa irremediablemente.

Si a lo anterior agregamos que las dos principales fuerzas políticas se polarizaron, el principal perjudicado fue el Partido Revolucionario Institucional, que nuevamente le apostó al clientelar político y también se demostró que los controles de antaño, ya no se logran, debido a la debilidad o nula participación de los liderazgos sindicales o de sectores.

Al entrar a este punto, debemos de ubicar en la justa dimensión la participación de las candidaturas independientes, las cuales iniciaron con altas expectativas, pero al paso de los días, debido a factores de credibilidad, agudizada por el “truene” que le dio al sector independentista Francisco Chavira, pero quien se benefició ampliamente de esta polarización fue Cabeza de Vaca, ya que todo el voto antipriista se volcó hacia esa esquina y no como se pensaba, atomizándolo hacia las candidaturas independientes.

 

Enrique y Diana Luz Cádenas
Enrique y Diana Luz Cádenas

Grupos políticos y hasta connotados personajes priistas cercan a Cabeza de Vaca

Pasado el furor de las campañas, luego la contundente victoria de García Cabeza de Vaca como inminente relevo de Torre Cantú en la Jefatura del Ejecutivo de Tamaulipas, grupos políticos y connotados priistas están ya coqueteando con el gobernador electo.

Ahí tenemos que los Cárdenas, en donde la cabeza más visible es Enrique, ya lanzó anzuelos y emisarios para estar cerca del nuevo mandamás estatal y cuidar al máximo de no quedar fuera de la jugada política.

Pero esto solo podría ser la punta del iceberg, ya que por debajo del agua, muchos priistas ya se le están cuadrando a García Cabeza de Vaca, respondiendo a su actitud conciliadora mostrada hasta ahora.

Por hoy fue todo, para cualquier aportación de ideas, aclaración o dudas, dirigirse al correo electrónico librealbedrio57@gmail.com