“En la adversidad conviene muchas veces tomar un camino atrevido” Séneca.
La baja en los precios del petróleo sigue siendo una constante en los últimos meses, incluso, como ya habíamos señalado en este espacio, el precio ha llegado por debajo de lo estimado por el Congreso de la Unión, lo que es un problema para el presupuesto programado para este año.
La explicación sobre el descenso del hidrocarburo es compleja, además de que está relacionada con factores más allá de la oferta y la demanda, la producción mundial y las nuevas técnicas de extracción.
Uno de los factores que ha abonado para que se mantenga la espiral descendente del precio del petróleo es la tensión entre Arabia Saudita e Irá, que tiene que ver con la conformación del gobierno de cada nación, ya que mientras Irán es gobernador por chiíes, Arabia Saudita lo es por suníes.
El conflicto tiene hondas raíces y se acrecentó porque el pasado 2 de enero Arabia Saudita ejecutó al clérigo chií Nimr Baqir al Nimr. Esto trajo como consecuencia revueltas que incluyeron el incendio de la embajada saudí en Irán.
Este conflicto tiene mayor injerencia de lo que supone el mundo puesto que Arabia Saudita lidera la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP), organismo que desde el 2014 decidió poner fin a la política de maximización de los beneficios del petróleo, aumentando los niveles de producción. La intención de la medida era hundir el precio del petróleo para tratar de sacar del mercado a competidores Emergentes como Estados Unidos que con el método del fracking se convertía en un competidor de peso. Con dic ha medida el precio del petróleo se ha reducido en un 70 por ciento pese a lo cual la producción mundial continúa en máximos históricos.
Los analistas no prevén que hay solución a corto plazo a esta situación, por lo que las economías como la nuestra, donde el petróleo representa el 5 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB) se ven seriamente afectadas.
En México se esperaba un mayor flujo de inversión a ese sector, después de la Reforma Energética, sin embargo en este escenario nuestro país ya no luce tan atractivo, lo que complica las finanzas públicas ya que ese sector representa el 20 por ciento de los ingresos del gobierno.
Para compensar esos recursos, las autoridades tradicionalmente toman la decisión de incrementar los impuestos, sin embargo existe el compromiso del gobierno del presidente Enrique Peña Nieto de no hacerlo, por lo que hacer más eficiente la recaudación será el camino, reto que el Sistema de Administración Tributaria tiene pendiente desde hace varias décadas.





