Editorial 4to. Poder

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“Lo que tarda tanto en llegar es igual que si no hubiera llegado, peor incluso, porque el cumplimiento a destiempo de lo que tanto se deseó acaba teniendo un reverso de sarcasmo”, Antonio Muñoz Molina.

Tras cinco años de iniciada su construcción finalmente el día de mañana se pondrá en marcha en su totalidad el nuevo Hospital de Especialidades del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) en Reynosa, acto para el que se tiene previsto acuda el presidente Enrique Peña Nieto.

La entrada en operaciones del nuevo nosocomio se dio a mediados del 2015 de manera parcial, cuando al menos desde finales del 2014 había concluido la obra. Para su construcción, las autoridades destinaron 600 millones de pesos, y en febrero del 2015 comenzó a atender a la población, únicamente al 30 por ciento de su capacidad.

Entre los argumentos esgrimidos para explicar el retraso en el inicio de operaciones, las autoridades expusieron el hecho de que hacían falta muchos especialistas que aceptarán una plaza en Reynosa, dada la imagen de inseguridad que prevalecía del municipio.

Hoy la situación es distinta, no podemos decir que se ha solucionado, pero sí ha habido avances en seguridad y, una prueba de ello podría ser que desde hace al menos tres meses las autoridades del IMSS han estado llevando acabo el reclutamiento de personal especializado. Tarea dicho sea de paso, nada sencilla.

El nuevo hospital requería personal para atender en 26 especialidades médicas, además de consulta externa, terapia intensiva, para pediatría y adultos en general, quirófanos, microcirugía, laboratorio, hemodiálisis, quimioterapia, imagenología, neonatología, patología y fisioterapia.

Para su operación se requiere una plantilla de alrededor de mil 600 trabajadores, para dar atención a más de 450 mil derechohabientes de Reynosa y municipios cercanos como Díaz Ordaz, Camargo, Miguel Alemán, Méndez, Río Bravo, San Fernando y Valle Hermoso.

La apertura es respuesta a una exigencia de prácticamente todos los sectores productivos de Reynosa y de los municipios aledaños, cuyos habitantes con enfermedades que requerían especialistas no podían ser atendidos en la región y eran mandados a Monterrey o Ciudad Victoria con el consiguiente malestar y gastos que golpeaban la economía familiar.

La apertura al 100 por ciento llega a destiempo, no quiere decir que no será útil, pero sí que la espera ha causado mella en la población. Sin duda ayudará a resolver necesidades de atención médica, pero para dar una cobertura eficiente a la salud de la población de la frontera, es necesaria la creación de otro hospital especializado, el de cancerología, proyecto también largamente anhelado por los habitantes del norte de Tamaulipas.