Editorial 4to. Poder

228

“Los hombres han sido siempre, en política, víctimas necias del engaño ajeno y propio, y lo seguirán siendo mientras no aprendan a descubrir detrás de todas las frases, declaraciones y promesas morales, religiosas, políticas y sociales, los intereses de una u otra clases” Lenin.

Se acaban de cumplir dos años y seis meses desde que el Gobierno de la República impulsó la Estrategia de Seguridad para Tamaulipas, el 13 mayo de 2014, la cual tiene por objeto “recuperar la tranquilidad y seguridad de todas las familias tamaulipecas” según lo expresó el secretario de Gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong. Sin embargo, el sector empresarial considera que no se han dado los resultados esperados y ha pedido un cambio en la estrategia.

Como se recordará con la implementación de la nueva estrategia, se impulsaron tres ejes que son: 1) desarticular en su composición y operación a las organizaciones delictivas que operan en la entidad; 2) sellar las rutas de tráfico ilícito de personas, sustancias, armas y dinero; y 3) garantizar instituciones locales de seguridad “suficientes, eficientes y confiables”.

Esto después de que en el primer trimestre del 2014 Tamaulipas se situara como  el segundo lugar nacional con mayor incidencia de secuestros con una tasa de 1.97 denuncias por ese delito por cada 100 mil habitantes; en el cuarto lugar en cuanto al número de casos de extorsiones, con una tasa de 2.57 por ciento; así como en el décimo sitio en homicidios con 4.03 por ciento por cada 100 mil habitantes, de acuerdo a las cifras dadas a conocer por el Sistema Nacional de Seguridad Pública.

Para ello se dividió al estado en cuatro zonas Frontera, integrada por los municipios de Reynosa, Río Bravo, Valle Hermoso y Matamoros; Costa, en la que se agrupan a Tampico, Madero y Altamira; Centro, que concentra a Ciudad Victoria y Llera; y Sur con los municipios de Mante, Antiguo Morelos y Nuevo Morelos.

En cada una de las zonas se designaron mandos especiales a cargo de la Secretaría de la Defensa Nacional y de la Secretaría de Marina, además de destinarse mayores recursos humanos y técnicos, así como de inteligencia, afirmaron las autoridades.

Durante el primer año de su implementación se cumplieron más del 50 por ciento de los objetivos trazados, afirmaron las autoridades, quienes aseguraron que se habían presentado “grandes resultados” pese a los numerosos enfrentamientos, aumento de delitos del fuero común, pues 14 de los 15 objetivos específicos” es decir de los presuntos delincuentes más buscados, habían sido capturados o abatidos.

Pese a los números expresados por el titular de la Secretaría de Gobernación, así como por el entonces gobernador de Tamaulipas, Egidio Torre Cantú, la sociedad no sentía que hubiera avances, incluso se consideró un aumento en la inseguridad, ya que los delitos de robo a comercios, restaurantes, casa habitación y vehículos se incrementaron.

En su momento las autoridades aseguraron que era un efecto colateral de la Estrategia y que se realizarían modificaciones para que no solo se atendieran los delitos de alto impacto y del fuero federal, sino también del orden común.

La población no sintió la mejora y el actual gobernador del estado, Francisco García Cabeza de Vaca hizo suya la indignación y el malestar, prometiendo una serie de acciones para devolver la tranquilidad al estado, a paz y la seguridad a las familias.

En su campaña por la gubernatura, el actual titular del Ejecutivo Estatal criticó la estrategia de Seguridad, dados los exiguos resultados mostrados, propuso la capacitación de los policías estatales en Estados Unidos, así como también la creación de una policía de Proximidad, para batir los delitos del fuero común, y prometió trabajar para que la seguridad regresara a las carreteras.

Aunque fue bien recibida por la sociedad la designación del vicealmirante Luis Felipe López Castro, en la Secretaría de Seguridad Pública, a 65 días de iniciado el mandato, no se han presentado cambios significativos en lo que corresponde a la organización y operación de Fuerza Tamaulipas, tampoco se ha dado a conocer la forma en que se llevará a cabo la capacitación de sus elementos.

Es cierto 65 días son muy poco para exigir resultados, sin embargo, las voces de la sociedad que piden actuar ya, que exigen cambios se van incrementando. Lo mismo las delegaciones de la Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex) del norte y del sur de Tamaulipas se han pronunciado por el cambio en la estrategia.

Culmina el 2016 y en el estado no se ha sentido el cambio prometido, por lo que el Gobierno de Tamaulipas deberá de realizar planteamientos ante el Gobierno Federal para que la seguridad mejore, cumpliendo así con una de sus principales promesas de campaña.

 

cuarto-poder