“Comienza haciendo lo que es necesario, después lo que es posible y de repente estarás haciendo lo imposible” San Francisco de Asís.
A lo largo de toda la frontera norte de Tamaulipas circulan una gran cantidad de autos de procedencia norteamericana, la mayoría sin regularizar, sin papales en orden o sin placas ni estadounidenses, ni mexicanas, que son un grave problema de inseguridad pública.
El tema no es nuevo, quizá por ello las autoridades han comenzado a acostumbrarse a él, pese a que a diario cientos de accidentes automovilísticos se quedan sin un responsable que pague por los gastos a l municipio, al estado a la federación o a los afectados porque no existe a quien reclamarle, porque no se conoce al dueño de unidades con placas norteamericanas y mucho menos aquellas que circulan sin placas.
El tema cobra relevancia, porque por primera vez en muchos años, las autoridades han revelado el número exacto del parque vehicular que se tiene registrado en Reynosa, cifra que guardaban celosamente. Ho sabemos que tan solo en Reynosa, hay 320 mil unidades, aunque no todas circulen, pero están registradas y contabilizadas con un propietario, estén o no al corriente en el pago de sus obligaciones fiscales.
El dato resalta porque según estimaciones de expertos existiría un número similar o superior de unidades irregulares, nacionales y extranjeras que circulan en ese municipio, que tiene alrededor de un millón de habitantes, aunque para el Instituto Nacional de Geografía (INEGI) sólo tenga 600 mil.
Que circulen más unidades en la ilegalidad que en la legalidad, es un problema para la sociedad y para las autoridades, sin embargo estas últimas, sobre todo las federales encabezadas por el Sistema de Administración Tributaria se han negado categóricamente a poner una solución a esa problemática, ¿por qué? eso es un misterio.
Se ha propuesto una amnistía a los carros irregulares, programas para permitir su regularización a bajo costo, la expedición de placas fronterizas que permitan tener contabilizados e identificados a los autos y sus dueños, pero todas y cada una han sido ignoradas por las autoridades.
La problemática va desde las afectaciones al ciudadano de a pie, cuando para su desventura se ve implicado en algún accidente con unidades irregulares, así como para la Estrategia de Seguridad para Tamaulipas, ya que muchas unidades irregulares son utilizadas para cometer ilícitos.
Una amnistía para regularizar a todos los autos sería muy benéfica, incluso la regularización y entrega de placas a bajo costo podría generar ingresos cuantiosos a las arcas del gobierno, no se diga de los beneficios en seguridad, sin embargo pese a las aseveraciones de autoridades municipales y estatales de gestionar y promover ante la Federación acciones de este tipo, el tiempo pasa y todo sigue en la misma situación.





