Editorial 4to. Poder

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“El optimismo es esencial para el progreso verdadero¨ Nicholas Murray Butler

Desde el primer minuto del primero de octubre Tamaulipas vive una nueva era, tiempos inéditos en un longevo estado, lleno de potencial, de recursos naturales y humanos; pero nada ha cambiado, los problemas siguen ahí, en lo económico, en lo social, en la seguridad.

Es menester de las nuevas autoridades, aquellas que pertenecen aun partido distinto del que gobernó la entidad en los últimos 86 años crear, proponer, realizar y llevar acabo acciones estrategias y programas que ayuden a darle solución a todos los retos y dificultades, sin embargo esto no se hará ni por arte de magia, ni por decreto.

Para comenzar, se encuentra el tema de las finanzas, de lo que puede disponer Tamaulipas y de lo que debe. Tenemos que el saldo de la deuda pública del Gobierno del Estado y sus 43 Municipios es de 13 mil 691 millones 846 mil 478 pesos.

De esa cantidad 11 mil 348 millones 867 mil 054 pesos, es decir el 82.89 por ciento es deuda directa del gobierno estatal; en tanto 290 millones 639 mil 507 pesos corresponden a deuda indirecta de los municipios. La deuda representa casi una cuarta parte del presupuesto anual que recibe el estado, alrededor de 48 mil millones de pesos, por lo que el margen de maniobra para la administración que encabeza el gobernador Francisco García Cabeza de Vaca se reduce.

Otro aspecto que limitará a la actual administración, es el hecho de que ya existe y está vigente la La Ley de Disciplina Financiera para Estados y Municipios, que además deja en manos de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público otorgar el aval para la contratación de deuda de los gobiernos estatales.

Las administraciones que han iniciado con la responsabilidad que les fue dada en la urnas se enfrentan a un primer y serio problema, el de los recursos, no solo la deuda, sino también lo disponible en las arcas gubernamentales.

Muchos han comenzado a hacer público que quienes se fueron dejaron con lo mínimo, y en algunos caso ni eso, las tesorerías. Esto será una primer limitante para su accionar, al menos para lo que deseen implementar y que requiera recursos.

Las habilidades de negociación, la creatividad, la voluntad, así como la experiencia, serán puestas a prueba y no será solamente en estos primeros meses de su gestión, que son los últimos del año, sino en los siguientes también, debido al panorama económico que se perfila para el 2017.

Y por si eso no fuera suficiente, el nuevo gobierno debe afrontar el problema de la inseguridad con una policía estatal, Fuerza Tamaulipas, que cuenta únicamente con 3 mil elementos activos para todo el estado.

Es cierto, se tiene el apoyo de las fuerzas federales, la Secretaría de la Defensa Nacional, la Secretaría de Marina, la Gendarmería y la Policía Federal, pero el número de elementos sigue siendo insuficiente para poder garantizar la seguridad de los habitantes del estado.

También se cuenta con un Instituto de Reclutamiento y Formación Policial, se enfrenta al grave problema del desdén y la apatía de la población, ya que en este momento son pocos los que desean convertirse en policías y se reduce pues sólo pocos son los que logran pasar las pruebas de confianza.

La seguridad es indispensable en las ciudades, en las zonas donde se asientan las empresas, pero también en las área habitacionales y en la zona rural, así como en los caminos, en las carreteras que las comunican, será indispensable que se logre dotar de paz y tranquilidad al estado para permitir avanzar en el desarrollo económico.

Un aspecto más, que es un reto de consideración, es el de la infraestructura, a lo largo y ancho de Tamaulipas se hace patente la necesidad de  construir el drenaje pluvial, plantas de tratamiento de aguas residuales y también la de la mejora y construcción de las vialidades, pues la posición privilegiada del estado con Estados Unidos no ha sido explotada adecuadamente debido a las limitantes en este rubro.

Ante todo esto, no hay duda de que son necesarias ideas, acciones y participación ciudadana, elementos que en mayor o menor medida se han ido mostrando en estos primeros días de gobierno, pero hay un recurso que será fundamental para el nuevo gobierno, el cual debe aprovechar porque de no hacer las cosas bien, no es renovable, este es la esperanza y el optimismo de la población que desea ver un cambio, algo que pocos gobernantes pueden presumir, y el hoy gobernador tiene en abundancia, al menos en este inicio de su gestión al frente de Tamaulipas.