Editorial 4to. Poder

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“El debate permanente es el único antídoto contra la manipulación de la opinión” Albert Jacquard

Inicia la segunda semana de las campañas electorales, es decir en el gasto de los 110 millones de pesos aprobados para que se ejerzan en la propaganda política durante los próximos 60 días, para que los ciudadanos tenga información de los candidatos y sus propuestas.

En este sentido, ya ha comenzado a hablarse de los dos debates entre los candidatos a gobernador del estado,  ejercicio que la ley no contemplaba como obligatorio hasta este proceso, cuando precisamente debería serlo, dado que de esa forma la población puede sacar conclusiones para emitir su voto.

Aunque no hay ni lugar, ni fecha exacta para su realización, se sabe que el primero se celebrará en la tercera semana de abril, en tanto el segundo está pactado para llevarse a cabo en la segunda semana del mes de mayo.

Lamentablemente la realización de debates en nuestro país es muy reciente, no abarca más allá de 20 años en el caso de las campañas políticas,  y no podría ser de otra forma, siendo que ni en las escuelas se fomenta.

En nuestro país, un debate, una discusión ha sido siempre rehuido, evitado, no hay una cultura de hablar, las cosas, de confrontar las ideas, pareciera que nuestra sociedad no quiere ese tipo de ejercicios, cuando el realizarlos es lo que permitiría una mayor involucramiento de la comunidad y de la población en temas y asuntos de interés público.

La realización de un debate entre los candidatos a gobernador, así como entre los que aspiran a ser presidentes municipales de alguno de los 43 municipios de Tamaulipas y de los 22 distritos electorales, es necesario y aunque puede resultar complejo de organizar, por el bien de la sociedad debe concretarse.

Sin duda, el posible debate de los aspirantes a gobernador es deseable, pero no solo dos, ya que existen múltiples problemáticas en el estado, que requieren la atención y la exposición de las propuestas concretas que cada candidato contiene, por lo que al menos deberían realizarse tres.

Esperamos que los contendientes al gobierno de Tamaulipas entiendan que la población esta harta de promesas huecas y de puntadas de ocasión, que requiere saber los cómo, por que los qué de la situación en la que se encuentra el estado son muy claros.

Salud, seguridad, empleo, educación, atracción de inversiones, proyectos de infraestructura, atención a la juventud, a grupos vulnerables, combate a la corrupción y un largo etcétera, son los temas que deberán abordarse y que más allá de frases trilladas y lugares comunes los candidatos deberán exponer. Será un momento que seguramente captará la atención de muchos ciudadanos y que podría ayudar a definir el sentido del voto, algo que los equipos de los candidatos deben tener en cuenta y sobre todo valorar, al momento de decidir que tanto tiempo darán para las frases de desprestigio sobre uno y otro contendiente.