Por ABC
Estados Unidos ha usado este jueves por primera vez en un conflicto la mayor bomba no-nuclear, la llamada “Madre de todas las bombas”, al arrojarla contra un complejo de túneles de Daesh en la provincia de Nangarhar (Afganistán), ha informado el Pentágono.
Por primera vez en la historia, Estados Unidos ha utilizado la bomba GBU-43 Massive Ordnance Air Blast (MOAB), un gigantesco proyectil de unas 10 toneladas de peso, diseñado para destruir complejos de cuevas y túneles subterráneos.
La bomba es la más poderosa que existe sin utilizar combustible nuclear, y solo se había usado hasta la fecha en pruebas controladas.
El lanzamiento, normalmente llevado a cabo por un Hércules C130, ha sido revelado pocas horas después de tener lugar en el distrito de Achin a las 19.32 hora local (15.02 GMT), una premura poco habitual en operaciones de este tipo.
El bombardeo estaba diseñado para minimizar el riesgo para las fuerzas afganas estadounidenses que desarrollan operaciones sobre el terreno en esa zona, al tiempo que se maximiza la destrucción de combatientes e instalaciones del EI-Jorasán», ha explicado el Pentágono en un comunicado.
Esta es la munición adecuada para reducir los obstáculos y mantener el ritmo de la ofensiva contra el EI-Jorasán, explicó el general John W. Nicholson, comandante de las fuerzas estadounidenses en Afganistán, quien recordó que los yihadistas han estado trabajando en defensas subterráneas y búnkers.





