Drenaje Pluvial Urgente Necesidad

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Por Misael D´Mora

En las últimas semanas (cosa que se repite prácticamente cada año), vemos el caos vial que se crea en ciudades de Tamaulipas por encharcamientos, los cuales también por desgracia derivan en accidentes como los choques automovilísticos.

Lo más impresionante de las lluvias de los últimos días fue ver algunos peces en las calles de ciudades tamaulipecas. Los problemas por encharcamientos o falta de drenaje adecuado no son exclusivos de nuestro estado, suceden en casi cualquier ciudad que va creciendo y que va urbanizándose, pero ¿por qué los encharcamientos son algo común en las ciudades de cierto tamaño?

En la actualidad las ciudades o las manchas urbanas son zonas impermeables, es decir, una consecuencia del uso de pavimentos y suelos es que evitan que el agua de lluvia sea absorbida por la tierra de manera natural, entonces menos agua se filtra por el suelo para al fin almacenarse en acuíferos por ejemplo, de modo que la lluvia va escurriéndose por las calles, circulando a mayor velocidad y saturando el insuficiente sistema de alcantarillado que es el que desahoga las calles, si a ello sumamos que las vías públicas tienen basura, el problema es peor porque las coladeras se tapan causando inundaciones, además que la basura contamina el agua que se vierte al drenaje.

Cuando el agua no encuentra la manera de filtrarse se acumula y eso genera problemas porque en muchos casos el líquido tarda más de un día en retirarse, lo cual trae consigo interrupciones importantes en la vida diaria de los habitantes.

Sin duda mantener limpias las calles de cualquier ciudad es parte fundamental de una buena cultura social, además que da buena imagen, pero ser limpios en espacios públicos evita tapones que impidan el flujo de agua de lluvia, y también se hace muy necesario que la administración pública garantice instalaciones hidráulicas que solucionen el problema de acumulación de agua en las calles y avenidas.

Así las cosas, en aspectos urbanísticos una de las necesidades inmediatas y de inversión en la calidad de vida, es desarrollar proyectos de aguas pluviales para que los encharcamientos dejen de ser un problema social y económico. En ese sentido, las mismas autoridades de Tamaulipas reconocen que el principal problema para “desfogar el agua pluvial se encuentra en Matamoros, Reynosa, San Fernando y Victoria”, así lo precisó Jaime Felipe Cano Pérez, Director General de la Comisión Estatal del Agua en Tamaulipas (CEAT), postura que el gobierno del estado comparte también.

 

FRECUENTES. Las inundaciones en las principales ciudades se producen cada año ante la falta del drenaje pluvial y una adecuada infraestructura hidráulica.
FRECUENTES. Las inundaciones en las principales ciudades se producen cada año ante la falta del drenaje pluvial y una adecuada infraestructura hidráulica.

 

Para el drenaje pluvial, el problema es la burocracia

Este tipo de trabajos son urgentes ante los ojos de la ciudadanía, pero las autoridades son quienes deben clasificarlos así para que entonces se elabore un expediente, el cual a su vez tiene que ser aprobado por la Comisión Nacional de Agua (CONAGUA), para que después sea turnado al Fondo para la Prevención de Desastres  (FOPREDEN), luego de ello comenzaría su proceso de planeación para que al final la obra se considere dentro del presupuesto del estado, de modo que el gobierno federal aportaría 70% de los recursos para el financiamiento y el 30% restante lo cubren el gobierno del Estado y los municipios beneficiados; pero ¿cuánto tardaría este trámite?.

Sobre este tema, hasta el momento el gobierno de Tamaulipas sólo dice que estas obras son necesarias porque la actual administración le “apuesta a la prevención para así evitar la reconstrucción” de inmobiliario urbano o particular, sin embargo lo que hace falta es voluntad para acelerar el mecanismo que eche a andar un proyecto de drenaje pluvial, pues por lo menos desde 2012 hay investigaciones que han descrito las deficiencias del actual drenaje pluvial en Reynosa por ejemplo, y al mismo tiempo sugieren qué debe hacerse para evitar inundaciones así como contaminación en el agua que cae en el drenaje pluvial.

 

PROCESO. Para obtener recursos para el drenaje pluvial, es necesario que los gobiernos acudan a la CONAGUA), para que después el proyecto sea turnado al FOPREDEN.
PROCESO. Para obtener recursos para el drenaje pluvial, es necesario que los gobiernos acudan a la CONAGUA), para que después el proyecto sea turnado al FOPREDEN.

 

Gobiernos argumentan que el problema son los altos costos

La necesidad de contar con drenajes pluviales no es exclusiva de Tamaulipas, también lo requieren otros gobiernos norteños como el de Coahuila o Durango por ejemplo, y la razón de que esas administraciones u otras no cuenten hoy en día con un buen sistema de desagüe es porque a decir de empresarios de la construcción, cuando ellos les presentan el proyecto (diseñado por expertos en el tema) y les dicen su alto costo por ser una obra subterránea, los gobiernos muestran desinterés y “rehúyen” al tema del dinero, a pesar que es un beneficio de largo plazo para la sociedad ,por ello vemos que con una lluvia por mínima que sea sufrimos de inundaciones.

Lo mismo en Matamoros, Nuevo Laredo, Reynosa, o Ciudad Victoria, las lluvias de las últimas semanas han dejado de manifiesto la urgente necesidad de que los gobierno de los tres niveles de gobierno realicen los estudios pertinentes, y se impulsen los proyectos de drenaje pluvial para cada zona, con el objetivo de evitar las afectaciones anuales que dejan miles de daños materiales.

El Gobierno de Tamaulipas ha impulsado el desarrollo de infraestructura hidráulica y en el caso de las principales ciudades también el de drenaje pluvial, pero esto es insuficiente, se requieren más recursos para solucionar esta problemática, los cuales no pueden ser destinados en su totalidad por las autoridades locales, por lo que cabe acceder a créditos de instancias internacionales, como a los que tuvo acceso Reynosa con el Banco de Desarrollo De América del Norte, que le otorgó un crédito a fondo perdido por 7.8 millones de dólares para obras de infraestructura hidráulica.