El consejero principal del equipo de transición intentó tranquilizar a empresarios tras las críticas al acuerdo
POR EXCELSIOR
CIUDAD DE MÉXICO.- El presidente electo de Estados Unidos, Donald Trump, busca “corregir” y “hacer más justo” el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), afirmó Anthony Scaramucci, consejero principal del equipo de transición presidencial, ante un grupo de líderes empresariales.
Scaramucci trató de salir al paso de preocupaciones entre líderes empresariales en torno a que el gobierno que tomará posesión el 20 de enero pueda desencadenar una serie de conflictos comerciales con México, Canadá y otros países.
De hecho, esa postura llevó a que Kevin McCarthy, líder de la mayoría republicana en la Cámara de Representantes, expresara su desacuerdo con la idea de imponer tarifas de 35% a las importaciones de empresas estadunidenses que inviertan en fábricas en otros países. “No quiero entrar en algún tipo de guerra comercial”, apuntó.
McCarthy recordó también que, por un lado, para muchos republicanos el papel del gobierno en una economía de libre mercado no es determinar ganadores o perdedores; por ello se pronunció en favor de una reforma tributaria, en vez de la imposición de tarifas.
Interrogado sobre el caso de la empresa Carrier, que anunció la permanencia de un millar de empleos en el Indiana en vez de enviarlos a México, McCarthy puntualizó que fue un trato del gobierno estatal, que ofreció exenciones impositivas por siete millones de dólares. Trump “todavía no tiene autoridad para darles nada”, dijo, aunque se entiende que presionó a los fabricantes, que también hacen negocios con el gobierno federal.
Scaramucci, citado por la publicación especializada The Hill, dijo a los asistentes a una reunión bipartidista convocada por el grupo No labels que Trump favorece al libre comercio y busca hacer negocios más justos, no destruirlos.
El financiero transformado en consejero de la transición presidencial dijo que su tarea en el equipo económico de Trump ha sido estudiar el impacto del TLCAN, que Trump calificó durante la campaña como “el peor acuerdo comercial jamás firmado en cualquier lugar”.
Rechazó que nadie entre los colaboradores de Trump busque el proteccionismo. “Entendemos el daño económico y el impacto que tendría”, dijo. “No creo que nadie en la administración busque ‘tarifas’, pero creo que son un garrote, si quiere decirlo así, en caso que no podamos conseguir los acuerdos comerciales sean correctos para beneficiar ahora al pueblo estadunidense”.
De acuerdo con Scaramucci, los funcionarios de comercio no usaron el “proceso regulador o el proceso de revisión” creado bajo el TLCAN para asegurar un cumplimiento justo y dijo que Estados Unidos perdió cerca de 70 mil fábricas desde que el TLCAN entró en vigencia.
También dijo que Estados Unidos ha seguido una política de firmar acuerdos comerciales que facilitan más que los socios extranjeros exporten bienes a los consumidores estadunidenses que a los fabricantes de EU para que penetren en los mercados extranjeros.
Siempre según The Hill, Scaramucci agregó que los acuerdos firmados desde la Segunda Guerra Mundial fueron diseñados para promover la paz y la estabilidad global, pero a veces se produjeron a expensas de los trabajadores estadunidenses.
“Esta interdependencia económica ha reducido realmente el conflicto en todo el mundo. Sin embargo, uno de los efectos secundarios perjudiciales de esto es que vació la base manufacturera de Estados Unidos”, dijo Scaramucci.





