Dos mujeres se inmolan con poco tiempo de diferencia en una mezquita de la localidad de Umarari, cerca de la ciudad de Maidiguri
FUENTE EFE Y AP
LAGOS.- Al menos 25 personas murieron hoy y otras 17 resultaron heridas en un doble atentado suicida perpetrado en una mezquita situada a las afueras de la ciudad de Maiduguri, en el norte de Nigeria, informaron fuentes del servicio de emergencia.
Dos mujeres se inmolaron a primera hora de la mañana cuando una gran multitud de fieles se encontraba rezando en una mezquita de la zona de Umarari.
La primera atacante detonó los explosivos en el interior de la mezquita y, poco después, cuando un gran número de personas se acercaron a la zona para prestar ayuda, la segunda suicida se inmoló a las puertas de la mezquita.
Rescatistas seguían buscando cuerpos y sobrevivientes entre los restos.
La mezquita está en Umarari en las afueras de la ciudad donde se encuentra el centro de mando de la operación militar nigeriana contra los extremistas islámicos de Boko Haram, que declaró su lealtad al grupo terrorista Estado Islámico a principios de marzo del año pasado.
Aunque ningún grupo ha reclamado su responsabilidad, el atentado lleva el sello de Boko Haram.
En los últimos meses varios suicidas se han inmolado en los controles de acceso a la ciudad gestionados por soldados y vigilantes, lo que pone de manifiesto el éxito de los esfuerzos para impedir que lleguen a zonas concurridas.
Maiduguri es la capital del estado norteño de Borno, de mayoría musulmana y uno de los más castigados por la actividad terrorista de Boko Haram.
En febrero, más de 50 personas murieron en un doble atentado suicida perpetrado en un campo para desplazados de Dikwa, que está a 80 kilómetros de Maiduguri y alberga a más de 51 mil personas que huyeron de la violencia de Boko Haram.
Otro gran ataque ocurrió a finales de enero, cuando un grupo de milicianos de Boko Haram atacó un pueblo cercano a la capital y asesinó a 85 personas.
Sólo en 2015, el grupo islamista radical fue responsable de más de 4 mil muertes a pesar de la creciente presión del Ejército nigeriano y de sus aliados regionales.
En los últimos meses el grupo terrorista ha ampliado su zona de operaciones al lago Chad, una zona difícil de controlar por la porosidad de las fronteras entre Nigeria, Camerún, Chad y Níger, donde han cometido decenas de atentados suicidas.





