Por Excélsior
Ciudad de México.- El Partido Republicano adoptó las propuestas de su virtual candidato presidencial, Donald Trump, contra los inmigrantes indocumentados y la construcción de un muro en la frontera con México, pero hay prominentes voces en desacuerdo.
Para empezar, el presidente de la Cámara de Representantes, el republicano Paul Ryan, rechazó la idea de una persecución, captura y deportación masiva de los alrededor de 11 millones de indocumentados en el país.
“No estoy de acuerdo”, dijo Ryan durante un programa donde respondió preguntas de audiencia en vivo y transmitido por la cadena CNN. “No pienso que capturar a 11 millones de personas: A) sea lo correcto, o B) funcione”, precisó, al indicar que “no gustaría de ver lo que haríamos al país para hacerlo”.
Por su parte, Tom Ridge, exgobernador de Pensilvania y el primer secretario de Seguridad Nacional (DHS) (2003-2005), afirmó que la valla “es una mala idea en el corto plazo y es una mala idea en el largo término”.
Para Ridge, que asumió el puesto y la creación del DHS como resultado de los atentados terroristas del 11 de septiembre de 2001, es difícil creer la decisión del Comité de Plataforma del partido.
“No puedo creer que mi partido básicamente haya puesto una pared entre nosotros y nuestra capacidad para atraer votantes hispanos”, dijo en un programa de la cadena Fox.
“Es una vergüenza para nosotros… hemos perdido el camino” agregó, al subrayar que “prefiero un Presidente que “rompa paredes, no uno que las construya”.
Ridge hizo notar que “hubo un tiempo en que nuestro partido fue muy atractivo para miembros de la familia hispánica, y entonces, debido a algunas ruidosas acusaciones incriminatorias contra mexicanos e hispanos en general, lo hemos perdido… y si además comienzas a construir una valla, no vas a ganar ni a sostener un apoyo nacional para el Partido Republicano, pura y simplemente”.
Ryan, por su parte, no se opuso a la idea de la barda y precisó que debe asegurarse la inviolabilidad de la frontera antes de resolver lo que pueda estar mal en el proceso migratorio legal.





