
El presidente peruano, Pedro Castillo, anunció sorpresivamente el miércoles la disolución temporal del Congreso, cuando quedaban pocas horas para que enfrentara un tercer intento de destitución promovido por legisladores de la oposición.
Ante esto se reportó que ciudadanas y ciudadanos se movilizaron a la embajada de México en Lima para bloquear los accesos, parte de su gobierno renunció en protesta por lo que los líderes políticos calificaron como un intento de golpe de Estado.
En una rápida votación, dos horas después del anuncio de Castillo, el Congreso votó a favor de la destitución del presidente. La televisión peruana mostró imágenes de Castillo y su familia abandonando el palacio presidencial.





