Denuncian estafas con programas

CIUDAD VICTORIA, TAMAULIPAS.- En las últimas semanas se han incrementado las denuncias de personas que han sido defraudadas por estafadores que se hacen pasar por operadores de programas sociales del Gobierno Federal.

Diferentes víctimas relataron a EXPRESO que los defraudadores les están solicitando saldo telefónico y los folios de pago, para que las personas sean acreedores a un supuesto apoyo de 25 mil pesos para el desarrollo de negocios.

Los estafadores hacen llamadas telefónicas y mandan mensajes de WhatsApp haciéndose pasar como funcionarios de la Secretaría de Gobernación, piden depósitos por 200 pesos, pero en reiteradas ocasiones.

Una de las denunciantes, María L, dijo que hizo tres depósitos por un total de 600 pesos, “y me pedían más dinero, se comunican de un teléfono de México el
551191342, dicen que se comunican del gobierno, de la Secretaría de Bienestar otorgando supuestamente 25 mil pesos”.

En el mensaje vía whatsapp les dicen a las víctimas que está calificada para el apoyo de Bienestar, que marque la número 5551916352 y registre un folio que le envían en el mismo mensaje.

Además mandan fotos de un supuesto código de la Secretaría de Gobernación con información sobre el programa, fotos con los beneficiarios y la tarjeta que se maneja a través del Banco de Bienestar.

La persona que han sufrido de estas estafas están solicitando difundir la información para que otras se enteren de que se trata de eso precisamente “de una estafa y para que no se dejen engañar o que abusen de ellas”.

Autoridades de Bienestar en el estado, han informado de manera reiterada sobre estas acciones, y reiteran que los programas no tienen ningún costo para las personas, solo deben acercarse a las oficinas de la dependencia y revisar la vigencia de las convocatorias, demostrar que tienen un negocio y son registrados para determinar si son sujetos de los benéficos del programa.

El programa Crédito a la Palabra ofrece un préstamo de 25 mil pesos a micro empresas que no haya despedido empleados, a mujeres solidarias que se encuentren a cargo de un negocio y a micro empresas familiares.

Para ser beneficiario hay que registrarse y entrar a una lista de espera, además la información que se proporciona es validada a través de una inspección física y con fotografías del negocio.