Por Zeleb
A Lindsay Lohan le gusta Donald Trump. No se confundan, lo suyo no es amor (tampoco obsesión), lo que Lindsay siente, se llama devoción. Porque a la ex niña prodigio del cine a nivel planetario no le importan las políticas de dudoso gusto (por calificarlas de algún modo políticamente correcto) del nuevo presidente de Estados Unidos; para ella Trump es el líder del país y hay que aceptarlo.
Lo ha dicho a través de su cuenta de Twitter donde, después de mostrar al mundo su nuevo proyecto cinematográfico (The Shadow Whitin), dijo algo así como que Trump también tiene sentimientos, es persona y que ya es hora de empezar a confiar un poquito en él.
A Lindsay Lohan le gusta Donald Trump. No se confundan, lo suyo no es amor (tampoco obsesión), lo que Lindsay siente, se llama devoción. Porque a la ex niña prodigio del cine a nivel planetario no le importan las políticas de dudoso gusto (por calificarlas de algún modo políticamente correcto) del nuevo presidente de Estados Unidos; para ella Trump es el líder del país y hay que aceptarlo.
Lo ha dicho a través de su cuenta de Twitter donde, después de mostrar al mundo su nuevo proyecto cinematográfico (The Shadow Whitin), dijo algo así como que Trump también tiene sentimientos, es persona y que ya es hora de empezar a confiar un poquito en él.
https://twitter.com/lindsaylohan/status/882097820404264961
“Trump es nuestro presidente. Deberíamos dejar de intimidarlo empezar a confiar un poco en él”, decía la actriz.
Mensaje que lanzaba a aquellos que a través de las redes sociales criticaban las últimas hazañas del nuevo presidente, aprovechando la celebración del 4 de julio, y no mandando aplausos a Trump. Algo que contaba, una vez más, con un nuevo apoyo por parte de Lindsay.
https://twitter.com/hrtablaze/status/882049858588123136
“Tanto Donald como Ivanka son buenas personas. Como cualquier ciudadano americano. Entonces, ¿por qué hablar mal de ellos”.
Ella no siempre apoyó a Trump
Unos tuits que llegan después de que Lindsay cambie de tercio en lo que a política se refiere. Y es que la actriz fue uno de los nombres propios que apoyaron la candidatura de Hillary Clinton durante las últimas elecciones estadounidenses.
Como Katy Perry o Vogue (así apoyaban desde la conocida publicación a la candidata demócrata), Lindsay soñó un día con la llegada a la Casa Blanca de la que habría sido la primera mujer presidenta del Gobierno de EE.UU. Tanto, incluso, que después de conocer los resultados electorales que daban la victoria a Trump, pidió un nuevo recuento de los votos al no estar muy convencida con la llegada de los Trump al ejecutivo.
Pero los tiempos cambian y LiLo ahora es de Trump.





