Cuarentena levantada en Wuhan pero persiste miedo

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Cuarentena levantada en Wuhan pero persiste miedo

Después de más de 2 meses de estar en confinamiento en sus casas, los 11 millones de habitantes de Wuhan ya tienen permitido salir.

Hoy, con pocos casos de infecciones por coronavirus a la semana desde cientos de casos al día en febrero, las cosas definitivamente están cambiando en la ciudad. Aires de relajación y liberación se sienten, pero no todos los residentes los están viviendo. Negocios enfocados en el cliente continúan experimentando deterioro económico debido a la falta de tráfico que hay en las calles.

Aunque hay ciudadanos que cuidadosamente están volviendo a salir, no están retomando del todo las actividades que solían realizar antes de la llegada del coronavirus. Siguen muy al pendiente de los cambios en la curva de la pandemia y no están dispuestos a exponerse de más. De todas formas, el gobierno les sigue pidiendo mantenerse en casa y revisar temperaturas antes de entrar a cualquier edificio.

“Lo usual” tardará mucho en volver y si es que sucede. Si antes compañeros de trabajo comían con sus colegas en hora de almuerzo, ahora todos prefieren comer individual, prefiriendo preparar comida en casa que pedir o salir.

Restauranteros están decidiendo qué hacer a largo plazo

Si bien muchos restaurantes y comercios alimenticios se adaptaron manteniéndose activos por medio de únicamente entrega, sigue siendo difícil mantener a flote los negocios. Muchos lugares cerraron y aún se vive una incertidumbre sobre el futuro que enfrentarán los pequeños negocios alrededor del mundo.

Dueños esperan retomar el futuro tal cual se dejó, pero no será fácil. El miedo por la infección no cesa y eso hace que el público se sienta renuente a volver a realizar actividades que antes eran tan simples como salir a cenar una sopa de verduras a su local alimenticio favorito.

 No solo son los restaurantes con preocupaciones

Las compañías continúan haciendo análisis a sus empleados y desinfectando diariamente las áreas de trabajo. Si un cliente o trabajador es detectado con el virus, los negocios tienen que cerrar por semanas. Si ya habían vivido algo similar y se vuelve a repetir, tienen que realizar el mismo procedimiento de cuarentena en el lugar. Algo así no se puede predecir.

Hora de tomar decisiones

Wuhan se convirtió en una ciudad fantasma en 24 horas. El ciclo de estrés y preocupaciones no termina desde enero 23, día que fue declarado el cierre de emergencia. 5 millones de personasdejaron la ciudad antes de las 10 de la mañana. Pero no todos podían hacer eso. Dueños de negocios no solo tenían que ver por si mismos o sus familias, si no también por sus empleados.

Restaurantes cerraron ese día. El tomar una decisión así fue difícil de tomar de acuerdo a comentarios de dueños. “Sabía que los restaurantes serían los más afectados.” dice Xiong Fei, dueño de múltiples locales.

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Al momento de empezar a planear los nuevos métodos de acción, los recursos tanto humanos como de productos empezaron a escasear. 

Empleados tuvieron que decidir entre conservar sus trabajos o sus vidas. Los staff empezaron a reducir en significantes cantidades porque tenían miedo de ir a trabajar o porque se encontraba restringida la salida en sus viviendas.

Xiong solía tener personas esperando fuera de su local hasta por 40 minutos para probar sus platillos. Hoy, tiene solo un 20% de las órdenes que solía tener normalmente por medio de aplicaciones de servicio de entrega. Uno de los planes de venta que creó Xiong es que 3 de sus restaurantes ofrecen entrega de comida a cualquier parte de la enorme ciudad, aunque tarde horas.

Por si fuera poco lidiar con la baja clientela, las plataformas en línea que utilizan toma el 20% de las ventas. Comenta Fei “no nos atrevemos a aumentar los precios porque los consumidores se quejarán.”

La presión no cesa

Además de enfrentar bajas ventas, trabajar con pocos empleados, no tener visitantes en restaurantes y pelear contra la pandemia, otro problema que se está añadiendo es la renta.

Duplicándose al doble desde hace 5 años, lo único que los dueños han conseguido es ver una baja en sus ganancias. Este año se esperan muchas más pérdidas.

Entre dueños y sus equipos intentan nuevas formas de seguir a flote. Unos quieren crear canales de comida, otros quieren modernizar los métodos de entrega y hacerlos más atractivos porque saben que solo los que se adapten, lo lograrán.