
El matrimonio es un contrato social en el cual las personas o contrayentes declaran ciertas determinaciones en cuanto a derechos y obligaciones para con su cónyuge.
Estos incluyen ciertas formalidades legales dentro de las cuales se incluye el reconocimiento de la pareja como familia ante el estado.
En un matrimonio pueden existir diversos compromisos, como el de la fidelidad o el de la colaboración con el hogar por parte de ambos miembros. Esta institución social conforma para el estado la garantía de la familia seguirá vigente.
Sin embargo, desde un punto de vista menos cercano a la legalidad y más allegado al concepto de afectividad dentro de la psicología, no es el mayor compromiso del matrimonio la reproducción humana.
Lo anterior debido a que ninguna pareja, ni ninguna mujer, debe estar obligada a tener hijos o hijas si no es ese su deseo. En caso de que como pareja si decidan convertirse en padres, aquí te decimos cual es el momento adecuado para hacerlo.
Por tanto, el verdadero compromiso del matrimonio sólo puede definirlo la pareja en común acuerdo, pues muchas personas se casan por presión social o por conveniencia ante las leyes respecto a seguridad social.
Algunos compromisos funcionales para el matrimonio fuera de influencias religiosas e institucionales son:
Tener y ser un compañero o compañera de vida cuya elección se realiza de manera formal.
Colaborar en pareja dentro del proyecto de vida que ambos han elegido para su futuro.
Crear un acuerdo de convivencia sexo-afectiva para fines de sostener una casa en la cual compartir el tiempo, sueños y proyectos.
Estos compromisos pueden ser vigentes, aunque menos prioritarios en el caso de que se tengan hijos e hijas, para lo cual en la etapa de crianza será la descendencia el principal interés de las personas que conforman el matrimonio.
Estas prioridades pueden cambiar según la edad y etapas de los hijos e hijas.
Si estás en planes de boda te recomendamos estos destinos mexicanos para visitar en tu luna de miel.





