
En la era moderna de las imágenes retocadas, marcada por la construcción online de un ideal que pocas veces refleja la realidad, sentidos como el olfato parecerían haber cedido lugar a la vista. Pero más allá de los avatares perfectos que inundan redes como Instagram y Snapchat, hombres y mujeres de carne y hueso todavía buscan conquistar a otros través de la nariz. Para lograr dicho cometido, los perfumes continúan siendo una herramienta infalible.
Pero, ¿qué es lo que hace que una fragancia huela irresistible y transmita, mediante sus delicadas notas, guiños de sensualidad, erotismo y, sobre todo, éxito económico?
Un artículo del semanario norteamericano Bloomberg Businessweek busca revelar los secretos que hacen que un perfume se vuelva un suceso entre marcadores de tendencias de todo el mundo. “A la hora de crear fragancias ricas a nivel de experiencias, todo se reduce a la cantidad, el nivel de maestría y los ingredientes” dijo Larissa Jensen, analista de la industria de belleza para NPD Group Inc.

En muchos casos, la idea de exclusividad y lujo que pueda transmitir determinado perfume suele estar más asociada a la campaña publicitaria creada a su alrededor para enviar el mensaje deseado por su creador, que al verdadero valor de sus ingredientes o el delicado envase que lo pueda llegar a contener.
Pero existen determinadas fragancias que se distinguen en un mar de opciones y, al parecer, todas comparten la misma cualidad intangible. Huelen como algo costoso, un efecto que se logra al combinar un aroma poderoso, con una marcada estructura y de un carácter altamente complejo.
“Por un lado tienes la calidad de las materias primas y por el otro la calidad artística”dijo Patrice Revillard, uno de los creadores de la casa de perfumes boutique francesaMaelstrom. “Ambas son totalmente diferentes” agregó.

El experto explicó que un perfume de lujo masivo debe utilizar ingredientes de calidad ante todo debe ser diseñado lo suficientemente genérico como para atraer a clientes en Beijing, Nueva York o Londres.
A la hora de crear una fragancia, Revillard asegura que siempre se comienza con un brief o resumen que marcará las pinceladas maestras de su aroma y su costo. Hay clientes que pueden pedir que el perfume “huela a madera seca y oscura” mientras que otros ponen el foco en “una mujer entre 25 y 30 años a la que le gusta soñar”.
Una de las estrategias que nunca fallan es crear algo que resulte familiar al olfato pero que a la vez sea completamente distinto, diferente a todo lo que se haya olido antes.

Para lograr una de estas composiciones estructuradas en capas, Revillard piensa en la “columna” de un perfume, la cual descompone en una hoja de cálculos, con el peso exacto de cada ingrediente. Elementos cítricos o con notas de jazmín nunca fallan en sentar una buena base para el carácter inicial.
“Debes encontrar la combinación ideal entre toda la materia prima” explicó. “Es muy simple sumar la fórmula, pero luego tienes que balancear todo. Puedes crear un muy buen perfume que luego, a lo largo del día, se vuelve un aroma chato. Eso significa que tienes un problema técnico que te obligará a cambiarlo todo” explicó Revillard.
Una vez listo, muchas veces los perfumes de nicho son probados en el mundo real por sus propios creadores. “Tienes que esperar a estar fuera con tus amigos para ver si alguien te brinda un cumplido. Si vas a una fiesta y no obtienes ninguna reacción, es muy probable que tengas que cambiar la fórmula” concluyó el experto.





