Por Andrea Santa María
Alberto Lara Bazaldúa, secretario general adjunto del Sindicato Industrial Autónomo de Operarios en General de Maquiladoras en Reynosa (SIAMAR) declaró que, pese a que existe una alta oferta para emplear mano de obra en el municipio que ha llevado a considerar a las autoridades e industria a “traer gente de otros estados para cubrir las vacantes”, los trabajadores, tanto locales como foráneos, continúan enfrentándose a serias problemáticas en torno a su derecho a la vivienda.
En este sentido, apuntó a que los costos de créditos que otorga INFONAVIT y las condiciones en que se entregan las viviendas por parte de las constructoras no corresponden a los ingresos ni necesidades que viven los trabajadores, ya que la calidad de las casas no son las adecuadas y los pagos parecen tomar “como una macroeconomía mientras que tenemos una microeconomía”.
“Infonavit dio un paso en lo que ellos conocen como Arrendavit para rescatar las casas abandonadas, pero no porque no se compren sino porque están completamente mal hechas. Cuando deja de ser Infonavit una constructora y pasa a ser una financiera es lo que sucede, se pierde todo el sentido y los trabajadores ya no pueden recibir esa carga”.
Lara Bazaldúa recalcó que “el gobierno no voltea a ver a los que más necesidad tienen pues ayuda a los bancos y no a los trabajadores que son quienes están produciendo realmente y los que hace que los norteamericanos que los holandeses que los escoceses estén aquí”.
“El Infonavit es ahora la quinta bolsa financiera más importante de América del Norte y la primera en América Latina, o sea que les sale dinero por los oídos y las narices y quiénes cargan eso es el trabajador porque se aprovechó la demanda de vivienda para hacer negocios multimillonarios, pero fue mal para ellos y para todos. Se ha hecho mal desde cómo se estructuró”.





