Convive Elena Poniatowska con jóvenes escritores

329
Convive Elena Poniatowska con jóvenes escritores

CIUDAD DE MÉXICO. “Escribir, en cierta manera, salva. Escribir un diario es tener un amigo. Escribir todos los días es también liberarse de pensamientos que, a veces te hacen feliz, pero a veces te provocan dolor”, afirmó la escritora Elena Poniatowska (1932).

En la ceremonia de premiación del Primer Concurso Iberoamericano de Novela y Cuento, convocado por las fundaciones Ventosa-Arrufat y Elena Poniatowska Amor, la narradora estuvo presente en la casa que alberga su biblioteca y sus archivos fotográficos y documental para animar a los 11 jóvenes ganadores del certamen.

Es una alegría, después de estos meses muy difíciles que hemos tenido, verlos a todos aquí”, agregó la Premio Cervantes 2013 en la sede de la fundación que lleva su nombre, ubicada en la colonia Escandón, que ha estado cerrada y sin presupuesto el último año y medio.

Escribir es una comunicación con el otro, porque siempre habrá un receptor, una persona que lea. Un libro es una entrada al amor, y también al gusto por la vida y a la fuerza que nos da la misma vida.

A pesar de que en México tenemos unos porcentajes de analfabetismo altos, creo que los niños deben saber que leer los puede comunicar consigo mismos, porque aprenden a conocerse y a quererse”.

Felipe Haro, hijo de la periodista y director de la fundación, agradeció a su madre por “seguir escribiendo y luchando por el país a sus 89 años y con un solo ojo”, ya que ha comenzado a perder la vista.

El cineasta les dijo a los premiados, seleccionados entre más de 200 novelas y 750 cuentos que concursaron, que “es muy importante contar una historia, porque ésta es la que nos hace. Esta fundación preserva la memoria del astrónomo Guillermo Haro (su padre) y de Elena Poniatowska.

Creo que si perdemos una mano, podemos escribir con la otra; si perdemos un ojo, podemos ver con el otro; pero si perdemos la memoria, nos perdemos a nosotros mismos”, indicó.

Anunció que organizan una exposición para mostrar cómo ven los artistas a Poniatowska. También solicitó donación de libros de literatura infantil para conformar la Biblioteca Dolores Arrufat.

Joaquín Guerrero recibió el premio de 500 mil pesos por su novela El método Kandinsky; y los diez cuentistas merecedores de 20 mil pesos cada uno son Olivia Guarneros, Roberto Giordano, Andrés Martínez, Adán Tatewarí, Claudia Sánchez, Ana Sofía Fischl, Francisco Dámaso, Emiliano Trujillo, Mario Gutiérrez y Javier Farfán, cuyos relatos se reunieron en el libro Quisiéramos olvidar.

POR EXCELSIOR