Expertos señalan que no está comprobado que el consumo recreativo cure enfermedades
FUENTE EXCELSIOR
CIUDAD DE MÉXICO.- Alonso Riestra, neurólogo del Hospital Ángeles Interlomas, alertó que al promover el uso de la mariguana para la cura de algunas enfermedades también se impulsa la utilización recreativa de la yerba.
El especialista detalló que la información presentada en redes sociales o que se ve en internet a través de programas sobre esta droga confunde los términos para la población, especialmente en los jóvenes.
“Se dan ejemplos de cómo alguien se curó de una terrible enfermedad para promover el uso recreativo en los jóvenes, y vemos todo el tiempo cómo se utiliza esta retórica de transición entre lo médico y lo recreativo”, explicó.
Durante el encuentro Mariguana, Cerebro y Sociedad, organizado por NeuroTalk del mismo centro hospitalario, siquiatras y neurólogos también coincidieron en que en la actualidad no existe ninguna evidencia científica que establezca que fumar mariguana funciona favorablemente para usos médicos.
Riestra denunció que en Estados Unidos médicos de entidades donde se permite el uso de la droga han sido denunciados por no recetarla, pese a que no necesariamente ayude al paciente.
“Los médicos que están en Colorado y Washington a los que el Estado les dice: “Tienes que dar mariguana y el médico no sabe para qué dar mariguana, básicamente es al consumidor lo que pida. Llega el paciente y le dice: ‘es que tengo dolor, dame mariguana’ y ha habido casos donde los médicos se rehúsan a darla y son acusados de no llevar a cabo una práctica médica adecuada”, estableció.
Por su parte, el neurólogo de la misma institución, Enrique Cárdenas, enfatizó que aun con su aprobación, el mercado negro seguirá existiendo, no habría una disminución en el narcotráfico e incluso en Estados Unidos el número de accidentes automovilísticos relacionados con esta droga ha aumentado.
A su vez, la siquiatra Sandra Yadeum Angulo afirmó que con el consumo de la mariguana el coeficiente intelectual se ve afectado y, en ocasiones, ya no es posible recuperarlo.
Además, en pacientes de 23 años se ha demostrado que su disminución hasta ocho por ciento y la flexibilidad cognitiva se queda detenida.
“Vemos que daña, la cognición se altera. Es realmente un problema importante, sí daña al sistema nervioso central”, argumentó.





