¿Cómo será la sexualidad de los astronautas?

El informe de We-Vibe y Erobotics Research Consulting, arroja luz sobre una de las cuestiones que preocupa en estos momentos a la humanidad: cómo masturbarse en el espacio. Probablemente tengáis otros problemas en la cabeza, pero ya hay quienes se os ha adelantado para resolver este enigma. ¿La respuesta? Parece que la encontramos en los juguetes sexuales (sí, esos mismos que los hombres quieren que les regalen sus parejas). Ese es el estudio ¿S*xtech en el espacio? La relevancia de la sexualidad en el espacio para el público y las agencias.

Sexo, espacio y juguetes sexuales

Tener sexo en el espacio es una cuestión que la comunidad científica todavía no se ha parado a resolver. Pero, como apuntan desde We-Vibe: “A medida que el turismo espacial se convierta en una realidad, los humanos necesitarán masturbarse en el espacio para preservar el bienestar mental, reproducirse o vivir felices fuera de la Tierra”. Y una de las opciones más viables que sugieren es la de utilizar juguetes sexuales.

“La falta de investigación y el enorme tratamiento tabú cuando se trata de orgasmos espaciales dificulta la prueba de nuestros productos en condiciones espaciales reales, pero ya tenemos tecnología que podría ayudar a superar algunos de estos desafíos con suficientes adaptaciones”, valora Johanna Rief, Directora de Empoderamiento Sexual en We-Vibe. “Está claro que los grandes dólares que gasta We-Vibe en I + D para tecnología sexual en la Tierra pueden ayudar a las personas a alcanzar orgasmos más fuertes en el espacio y sentirse más satisfechas sexualmente”.

Sin embargo, lamenta que las agencias espaciales “financiadas con fondos públicos” no aborden este tema con la suficiente frecuencia. “Probablemente debido al temor a una reacción violenta relacionada con el estigma”, reflexiona Rief. “Estaríamos encantados de que estos organismos consultaran a líderes del mercado privado en tecnología sexual, como We-Vibe, para abordar la sexualidad como una parte normal de la vida humana en el espacio y juntos encontrar soluciones efectivas y prácticas”.

Tareas pendientes de la ciencia en cuanto a sexo espacial

A su vez, desde We-Vibe han detallado una serie de puntos pendientes que la ciencia tiene que abordar en lo que respecta a

1.Falta de gravedad: “Sin la suficiente gravedad, los cuerpos no se atraen entre sí, y el contacto entre amantes requeriría un esfuerzo constante. La fricción limitada reduciría las posibilidades de placer para las parejas que tienen relaciones sexuales. Tener sexo en la Luna o Marte se parecería a tener sexo en una piscina, reduciendo la masa corporal y todo el esfuerzo físico”. En ese sentido, desde el estudio sugieren que los juguetes sexuales permiten “aprovechar el potencial de la tecnología para ayudar a que los astronautas [o viajeros espaciales] accedan a la sexualidad y, por extensión, facilitar sus beneficios [para la salud]”

2.Falta de privacidad: “La falta de privacidad es otro condicionante para actos como la masturbación que se convierten en un desafío en los entornos claustrofóbicos de las naves espaciales. En el espacio, las máquinas y otros astronautas son lo único que emite ruido, por lo que los juguetes sexuales deben ser especialmente discretos y respetuosos para lograr el grado de intimidad que prescribe el hecho de vivir en ambientes silenciosos”.

3.Eliminación de líquidos: “Los fluidos corporales, liberados en la eyaculación, deben ser contenidos para evitar que vuelen. Esta condición también impone un rígido código de higiene a los astronautas para proteger el frágil medio ambiente en las naves espaciales y minimizar el desperdicio de recursos escasos como papel o condones”.

POR AGENCIAS