FUENTE ACTITUD FEM
La forma más obvia de bajar de peso es poner a dieta y comenzar con un plan de ejercicios, sin embargo, hay otras formas de llegar a tu meta. Debes comenzar por analizar aspectos de tu vida como la ansiedad y el estrés.
Si tienes estrés crónico es probable que a veces no tengas nada de apetito y de repente te dé un hambre voraz y termines comiéndote toda la despensa.
Esto pasa porque la “hormona del estrés”, el cortisol, aumenta durante los tiempos de tensión y provoca que comas en exceso. También eleva los niveles de insulina y azúcar en la sangre.
Para perder peso se necesita cambiar el funcionamiento del cerebro. Las áreas primitivas, las emocionales, activan el modo de supervivencia cuando estamos en tensión, es decir, se preparan para luchar o para huir. El cuerpo cree que has perdido calorías en estas actividades y te exige reponerlas, aunque no te hayas levantado del asiento de tu oficina.
Para controlar el estrés necesitas educar tu cerebro. Identifica tu nivel de tensión y aplica la técnica adecuada para lograr una sensación de bienestar.
Nivel 1. Poco estrés
Pregúntate: ¿cómo me siento? Y espera a identificar tres sentimientos, intenta saber cuál es el más fuerte y decide si necesitas ayuda.
Nivel 2. Estrés medio
Di en voz alta “me siento enojada por…” e intenta completar la frase. Hazlo con todos los sentimientos que te aquejen y el estrés se irá.
Esto funciona porque el cerebro entiende que ya no estás en peligro y se enfoca en los sentimientos positivos.
Nivel 3. Estrés alto
Di lo que te molesta en voz alta, puedes nombrar muchas situaciones. Luego toma cinco respiraciones profundas y piensa en lo que haces cuando estás enojada, como comer de más. Ahora di “no puedo obtener seguridad de la comida, sólo se puede conectándome conmigo”. Cuando el circuito emocional esté desbloqueado es el momento para intentar cambiarlo.
Nivel 4. Estrés extremo
Cuando sientas que ya no lo puedes contener, haz varias respiraciones profundas, mécete en tu silla y piensa en oraciones que te calmen, como: “esto también pasará, no juzgues a los demás, sólo es estrés y pronto desaparecerá”.
También puedes intentar meditar u obtener ayuda profesional. Mientras más rápido le quites el estrés al área emocional de tu cerebro, será más fácil bajar de peso.





