Por Notimex
WASHINGTON. El exdirector del FBI James Comey aseguró hoy ante el Senado de Estados Unidos que el Gobierno del presidente Donald Trump decidió “difamarlo” cuando explicó las razones por las que había sido despedido el mes pasado.
Al comienzo de una esperada audiencia frente al Comité de Inteligencia del Senado, Comey aseguró estar “sorprendido” y “confuso” sobre la decisión del mandatario de prescindir de él al frente del Buró Federal de Investigación (FBI).
“Sin duda de que Rusia haya interferido en nuestro sistema electoral”, afirmó.
Afirmó que al momento, el FBI tiene decenas de miles de investigaciones activas y el presidente Trump nunca preguntó sobre ninguna de ellas.
“Tuve una conversacion privada con el presidente, en la que me preguntó sobre una investigación en curso”, pero aseguró que no fue a más.
Sobre su despido, afirmó que la Administración del presidente estadounidense, Donald Trump, dijo “simple y llanamente mentiras” en relación con su despido.
“No se porque fui despedido… le creo al presidente de que me despidió por cómo estaba llevando la investigación por Rusia”.
Además, rechazó calificar las órdenes que recibió del presidente de EU como “obstrucción a la Justicia”, pero sí las consideró muy “perturbadoras y preocupantes”.
En su comparecencia ante el Comité de Inteligencia del Senado, dejó en manos del fiscal especial designado para la investigación de la posible injerencia rusa en las elecciones de 2016, Robert Mueller, determinar si Trump incurrió en alguna falta al pedirle “lealtad” y que “dejara pasar” sus pesquisas sobre el exasesor de seguridad de la Casa Blanca Michael Flynn.
Sobre las conversaciones que tuvo en privado con Trump, afirmó que documentó todos porque temía que después este “mintiera” sobre el contenido de sus conversaciones.
“Estaba honestamente preocupado por el hecho de que él pudiera mentir sobre la naturaleza de nuestro encuentro”, dijo.
Señaló que cuando Trump pidió frenar la investigación todos en el FBI estaban en shock porque nunca habian tenido esa petición.
Decenas de reporteros, fotógrafos, camarógrafos y público en general abarrotaron el salón 216 del edificio senatorial Hart a pesar de que su testimonio fue desprovisto del factor sorpresa, toda vez que fue divulgado desde la víspera por el panel que investiga la injerencia rusa en las elecciones.





