- Guerra por Comapa
- Es de sabios cambiar de opinión
Por Rodrigo Santamaría
Llama poderosamente la atención que al día de hoy, los Diputados del Partido Revolucionario Institucional (PRI) en el Congreso de Tamaulipas, pidan se respete el Artículo 115 constitucional y la Ley de Aguas de Tamaulipas y se permita al gobierno municipal de Río Bravo, designar al Gerente General de la Comapa de ese municipio.
Tanta fuerza, pasión y argumentos no se les vieron en todo el gobierno de Egidio Torre Cantú, ni en el de Eugenio Hernández Flores, ¿por qué ahora sí desean esa “municipalización” de la Comapa de Río Bravo? ¿por qué los priistas y el hoy el alcalde de Río Bravo Juan Diego Guajardo Anzaldua, no apoyaron de la misma forma al gobierno del entonces presidente municipal de Reynosa, hoy gobernador Francisco García Cabeza de Vaca, cuando hizo la misma solicitud?
Otra pregunta que queda en el aire es ¿a qué intereses responden verdaderamente, a los de su partido y sus grupos o a los de la población? Deberán responder o bien harán como siempre y solo guardarán silencio.
Esto no quiere decir que la validez de sus argumentos sea nula, sin embargo, contrasta con su silencio sobre el tema en los últimos 10 años. Ojalá sean así de aguerridos, para otros temas, como acabar con la corrupción, ir por quienes malversaron recursos en la administración pasada y por crear leyes que respondan a la realidad de Tamaulipas.
Y ya que tocamos el tema de las leyes, hay que destacar la entereza de la alcaldesa de Reynosa, Maki Ortiz Domínguez, al reconocer sin tapujos que las designaciones realizadas en la primera Sesión de Cabildo de su administración, tuvieron inconsistencias legales y llevar a cabo una nueva toma de protesta de los funcionarios, para que todo sea conforme a la Ley.
En esta Sesión, que por cierto fue “privada” algo que parece una paradoja, porque el Cabildo es un organismo público que se supone representa los intereses de la población. Decíamos en esta Sesión, 12 regidores y el primer síndico se ausentaron, algo que poco común, sobre todo por que los regidores ausentes son del mismo partido de la alcaldesa, es decir del Partido Acción Nacional, ¿se estará resquebrajando la unidad? ¿estarán midiendo fuerzas las corrientes panistas? No lo sabemos, lo que es cierto es que también estos regidores deberán dar la cara y responder a la población su actuar, y también la administración municipal deberá informar si su inasistencia tendrá alguna repercusión en su salario, como sucede con cada trabajador que no acude a cumplir su labor.





