Por Rodrigo Santamaría
*Guerra de baja intensidad
*Prevenir es mejor que lamentar*Paradoja
Cuando se presentan escenarios hostiles, pleitos prolongados de principios e ideologías que se desarrollan a través de una combinación de medios políticos, económicos, de información y militares, se puede hablar de una Guerra de Baja Intensidad, escenario que parece estar formándose en Reynosa, con los acontecimientos políticos recientemente registrados dentro y fuera del municipio.
El primero de ellos fue la propuesta del diputado Ángel Garza, para que el Congreso de Tamaulipas, realizará un exhorto a la alcaldesa de Reynosa, Maki Ortiz Domínguez, y realizará las acciones de su gobierno dentro del orden constitucional y las leyes y reglamentos municipales, estatales y federales. La propuesta se turnó a comisiones y como usted ya sabrá, fue aprobada y los diputados integrantes de la Comisión de Gobernación, no solo emitieron el exhorto, sino también solicitaron a la Presidenta Municipal un informe sobre el caso de los funcionarios.
Una situación inédita, acciones que no se veían desde el siglo pasado, con el caso del ex alcalde Luis Gerardo Higareda. Precisamente ese antecedente es el que ha hecho que corran con mayor fuerza los rumores sobre las “diferencias” entre la Alcaldesa y el Gobierno del Estado, que podrían derivar, aseguran muchos, en la destitución de la primera Presidenta Municipal de Reynosa.
Las razones no son el incumplimiento o la transgresión de las leyes y códigos del municipio, ya que se asegura hay un distanciamiento entre Gobernador y Alcaldesa, desde hace varios meses que no ha sido zanjado y que provocaría la salida de la Alcaldesa. El escenario que para muchos resulta atractivo, (incluso lo celebran) se ve poco probable hoy en día, pese a que muchos han querido ver en la designación de Javier Garza de Coss y en las vicisitudes al interior del Cabildo de Reynosa señales para ello. Incluso se habla de un “Cabildazo” de un juicio político, entro otras descabelladas teorías.
Una cosa es real, hay pugnas, que pueden derivar en enfrentamientos abiertos, pero dados los tiempos político electorales, no parece cercana una batalla abierta por Reynosa, en la que el partido que hoy gobierna al estado se vería debilitado y allanaría el camino para que en el 2018, muchas alcaldías fueran recuperadas por los tricolores.
Y ya que hablamos de escenarios poco agradables, hay que tomar muy en serio y realizar acciones preventivas con respecto a la economía, no solo del país, sino de Tamaulipas y la familiar, porque el triunfo de Donald Trump no ha dado tregua al peso que continúa devaluándose. Si bien el aspecto económico es fundamental, en el tema de migración habrá que impulsar medidas muy precisas, pues al reafirmar el futuro presidente norteamericano que deportará al menos a tres millones de personas hacia México, el escenario posible ante esto en la zona fronteriza luce complicado.
Es una cuestión que deben abordar los tres niveles de gobierno y que debe preparar a las autoridades para lidiar con los escenarios que implica la deportación de ese número de personas, que además tienen la particularidad, según lo anunciado por Trump de que cuentan con antecedentes criminales.





