• La tensa espera
• Indignante
Por Rodrigo Santamaría
A 22 días de que el Gobernador Electo de Tamaulipas y los Alcaldes Electos de los 43 municipios asuman funciones, el tiempo corre de forma muy distinta para los actores políticos en funciones y los que serán los encargados de dirigir el destino de el estado en los siguientes años.
Los que están ven el tiempo irse de forma muy acelerada, viendo como las manecillas del reloj avanzan apresuradamente para dar paso a una nueva era, un escenario que nunca imaginaron, el desempleo, verse fuera del gobierno y que el Partido Acción Nacional fuera la principal fuerza política del estado.
En cambio, para quienes tienen la posibilidad de formar parte del nuevo gobierno, de ser parte de la alternancia, de trabajar por un cambio, las horas transcurren lentas y con una tensa calma, debido a que nadie tiene nada asegurado, únicamente el gobernador electo, Francisco García Cabeza de Vaca, es el que tiene con completa certeza su cargo.
Así pues, los que se van y los que tienen la esperanza de llegar, comparten la tensa calma que se vive, la cual es aderezada con un sin fin de rumores y especulaciones, que solo entretienen al respetable, como pro ejemplo que son tanto los puestos vacantes que los panistas deberán echar mano de foráneos; que habrá muchos de los que están que permanecerán al menso tres meses, para “capacitar” a los nuevos y otras teorías por el estilo.
Lo que es seguro es que los que verdaderamente tiene los nombres de los que serán los integrantes del gabinete de la administración 2016-2018 no han dicho ni pío.
Y ya que hablamos de silencio, es oportuno mencionar que en los últimos días se han dado a conocer una serie de estimaciones sobre el número de desaparecidos en el estado, la cual superaría los 20 mil, situación muy molesta, pero además indignante al revelar los familiares de víctimas que las autoridades han hecho lo mínimo o menos para dar resultados en esa área.
Incluso la visita de Isabel Miranda de Wallace, da fuerza a las afirmaciones de las agrupaciones locales, en el sentido de que el estado ocuparía el nada honroso primer lugar en desapariciones forzadas, algo que es verdaderamente doloroso, como lo señaló la activista. Es un tema difícil, complejo y sensible, que se hereda a la siguiente administración y en el que también la exigencia de resultados es enorme, por lo que habrá que esperar, aunque la sociedad lo que ahora menos tiene es paciencia.




