Columna Té de Mujer

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Que malo que soy mujer… 

Ciudad de México, una tarde de agosto 2020

Estaba comenzando a refrescar, habíamos terminado de cenar, un restaurante de los pocos abiertos por ser terraza y estar al aire libre; Mafer y yo estábamos alegres pues la charla había sido rica, nos reímos de muchas cosas y alguno que otro recuerdo, comenzamos a hacer planes, o bueno comenzamos a soñar, y de esos sueños hicimos planes, comenzaba la lluvia ligera así que decidimos pedir un Uber e irnos al departamento, todo sin novedad, ahí en casa, continuando con la charla, retornamos a los sueños, y entre los mejores son los viajes por México, – ¡Rivera Maya! – ambas habíamos exclamado, viendo en el teléfono el tiempo que sería manejando de CDMX hasta Mérida, y de Mérida a Playa del Carmen, Quintana Roo, -Revisa qué pueblitos mágicos podemos pasar a visitar en el trayecto- mencionamos varios, de repente nos comenzó a pegar la realidad, no fue el manejar, pues, a ambas nos gusta manejar en carretera, tampoco los gastos, si ahorramos suficiente podríamos tomarnos hasta quince días, la realidad era el cambiar llantas si alguna se poncha, o donde pararíamos a cargar gasolina, no porque no sepamos cambiar una llanta, sino que “Somos mujeres”, y dos chicas en carretera de noche, pues… El silencio cruzó por la sala, y como balde de agua fría, mi roomie cerró con la siguiente frase que me lesionó, “Lo malo que soy mujer”

Traje mucho esa frase en mi cabeza por varios días,  rememorando casos de feminicidios que leí, donde culpaban a la víctima, por ejemplo: La chica mexicana que cumplía su sueño de viajar sola por el mundo, a sus 25 años, su destino era costa rica, pero su sueño sólo duró cinco días, ya que su cuerpo sin vida y con agresiones sexuales fue encontrado en una playa de ese país, a su asesino lo dejaron libre por no haber pruebas suficientes que lo inculpara, y la culpa fue de María Trinidad, por viajar sola. Así decían los periódicos, “¡por viajar sola!” como si fuese ese su delito, algunos medios mexicanos criticaron su decisión; y la decisión de aquella chica que vestía el uniforme de la escuela y fue violada, “¿por qué traía una falda tan corta?” cuestionan, o de aquella chica que se emborrachó de más en la noche del antro, y su cuerpo terminó sin vida en un lugar baldío de la ciudad, ¿Dónde estaban sus padres? ¿Dónde estaba su novio? ¿para qué bebe alcohol? ¿Mírala como andaba tatuada?; cuestionando a la victima siempre, sin darse cuenta que al que deben de cuestionar es al victimario, ¿Quién fue el maldito hijo de puta que se creyó dueño del cuerpo de una mujer por estar tomada? ¿Quién fue el bastardo que violó a una mujer por andar en falda?, son las preguntas que yo me hago, ¡no salimos para que nos maten! pero tal parece que a muy pocos les importa acabar con aquellos que se toman la atribución de asesinar sin temor, o por accidente, “sólo quería violarla” leí una vez la declaración publicada del asesino de una adolescente. 

Lo malo que soy mujer, y no puedo salir a la calle sin temor a que hoy la suerte no me acompañe, pues ahora la suerte es que a la muerte no le guste tu cintura, tus piernas, tus senos, tu rostro; lo malo que soy mujer, y no puedo tomarme la libertad de salir a correr sola después de las 22:00 horas, porque si algo me llega a pasar, la culpa será mía; lo malo que soy mujer, y no puedo publicar una foto donde me veo bonita y sensual, porque si mi cuerpo aparece muerto y con agresiones sexuales, dirán que la culpable fui yo, por provocar en las redes sociales a mi asesino. Lo malo que soy mujer, y no puedo permitirme soñar el viajar por carretera sola, o con una amiga, porque es tentar al destino y cruzarme en el camino de algún ser despiadado que se le ocurra que nada más porque le gustaron mis piernas puede tocarlas, y al defenderme, terminar muerta, o en el mejor de los casos, con golpes y violada.

No, no estoy exagerando, simplemente en el mes de junio los feminicidios en el país alcanzaron la cifra mas alta en este 2020, fueron asesinadas 309 mujeres, hablando de feminicidios y homicidios dolosos; en promedio 10.3 asesinatos por día; 10 mujeres diariamente son asesinadas, ¡y nadie dice nada! 

Y todavía hay quien se atreve a decir: “Las feministas hacen mucho escándalo”, “son agresivas”, “eso es violencia”, ¡por favor! Están matándonos libremente, y las cifras van en aumento, nadie hace nada, encubren a violadores, acosadores, abusadores, y tu mismo, o tu misma, a veces hasta solapas actitudes misóginas, y dicen, “¡están exagerando!” 

Ojalá no les pase como la pandemia del COVID-19, creyeron en la enfermedad hasta que se enfermaron o un familiar cerquita de ustedes se enfermó, ojala no sean ustedes los que tengan que repartir fotos de sus hijas, esposas, amigas, sobrinas, nietas, porque no las encuentran, ojala que cuando vean que se está atacando a una mujer (y no me refiero a sólo físicamente) sino a emocionalmente, porque la burla y el hostigamiento en cualquiera de sus presentaciones, también es violencia; y no, no exagero, no recuerdo nunca que mi madre le haya dicho a mi hermano, “cuídate de lo que te dé para tomar una mujer”, o “tapate bien, no vayas a provocar a alguna loca y te viole” (nota: con esto no descarto de que hay violencia de mujeres a hombres, pero es a nosotras a las que siempre nos enseñan a “no provocar” o “cuidarnos”) ahora mi suerte, y la suerte de muchas, es que los hombres cerca de nosotras, no sean violadores, abusadores, o feminicidas; suerte, mucha suerte es que si desapareces, aparezcas vivas, porque cuando una mujer desaparece en México, es sinónimo de muerte. 

Así que, no importa si eres hombre y tu si puedes salir a la calle sin temor a acoso sexual por parte de una chica, ayúdanos a que esto pare, nunca olvides que mañana, quizá, a quien tengamos que buscar sea la mujer que más adores; y si sos mujer, sigamos luchando por tener un país donde la libertad de ser mujer no sea sinónimo de muerte. Te invito a que cada semana este té de mujer sea placentero para ti, para mí, para todos y me sigas en la página de Facebook Té de Mujer  por twitter me encuentras como Genesis Amayrani, y también puedes escribirme o platicarme tus inquietudes, historia, preguntas, etc., al email tedemujer@gmail.com

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un abrazo esperanzador, y que toda la energía más bella del universo te envuelva. 

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