Columna Cuarto Poder

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“La planificación a largo plazo no es pensar en decisiones futuras, sino en el futuro de las decisiones presentes” Peter Drucker.

 

La mayor parte de los partidos políticos están por definir a sus candidatos a los distintos puestos de elección popular que están en juego en la elección del próximo domingo 5 de junio, y aunque todo mundo se centra en la persona, en el elegido, es muy importante tener en cuenta la plataforma política de cada partido.

 

En nuestra sociedad, somos más propensos a elegir por la forma, sin considerar apropiadamente el fondo. Nos referimos específicamente a esto, porque en los pasados comicios electorales, los candidatos realizaron una serie de propuestas que no plasmaron en lo que fue su plan de gobierno, una vez que ganaron la elección y entraron en funciones.

 

Cuando hablamos de plataforma política, debemos entender la visión de la realidad de la sociedad, el país, la economía, la salud, así como las problemáticas que existen y sus acciones generales de actuación para resolverlos.

 

Sin embargo, si hacemos un análisis riguroso sobre las plataformas políticas de los Partidos Revolucionario Institucional o de la Revolución Democrática, solo por mencionar a los que se supone son las tres fuerzas políticas del país, habremos de descubrir que muchos de los Planes Municipales o Estatales, incluso el nacional de Desarrollo, están plagados de generalidades, de ejes, de directrices que en la práctica no se aterrizaron.

 

Lo anterior cobra relevancia por el hecho de que, es solo hasta que se ha ganado la elección que se desarrolla el documento, se supone que con las opiniones recogidas en campaña, así como en un estudio serio de las condiciones de la entidad o municipalidad a la que se refiera.

Sin embargo, esta situación debería de ser diferente, si bien es cierto cada localidad ofrece sus particularidades, los partidos políticos y los aspirantes a cualquier cargo de elección popular deberían tener muy claro el plan de acción a seguir para resolver las problemáticas sociales, de saludo, económicas y no esperar hasta que sean gobierno para comenzar a delinear algunas propuestas.

 

Este es el momento, cuando aún no hay campañas, cuando no está en juego nada en el que deben definir su postura, desarrollar ideas, proponer estrategias para dar respuestas  las demandas y necesidades ciudadanas,  para que sea cual sea el candidato adopte y busque implantar un gobierno con esas directrices y con ello se evite, como ha ocurrido, que lleguen políticos de ocurrencias, políticos con muchos buenos deseos y hasta propuestas pero con una nula idea de como llevarlas  ala prácticas y que además sean soluciones de largo plazo.