Columna Cuarto Poder “Seguridad, el gran pendiente”

261

“Pregúntate si lo que estás haciendo hoy, te acerca al lugar en el que quieres estar mañana” Walt Disney.

El gobernador de Tamaulipas Francisco García Cabeza de Vaca cumple dos meses y 20 días de estar al frente de la administración estatal, poco tiempo para poder mostrar resultados y acciones concretas y efectivas sobre los grandes retos que enfrenta el estado.

El tiempo necesario para ver los efectos de sus decisiones aún no ha llegado, vamos, ni siquiera ha contado con los recursos necesarios para realizar las acciones prometidas en materia de seguridad, infraestructura o para la solución de problemáticas sociales.

El actual gobierno tiene movimiento y acción como parte de la inercia institucional, funciona con presupuesto programado por la anterior administración y lidia con los mismos problemas que las autoridades que se fueron.

Sin embargo, el gobierno federal ha enviado un mensaje sobre la forma en que será la relación con esta administración que es de un partido diferente al que integra la federación, al enviar al secretario de Gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong para poner en marcha un programa, que ha sido calificado como intrascendente y del cual la población no entiende bien a bien como le beneficiará.

Los temas importantes fueron tocados por el Secretario de Gobernación sin la profundidad necesaria, con cifras alentadoras para las autoridades pero que siguen siendo números vacíos para la población. De poco ha servido a quienes han sido víctimas de extorsión, de secuestro, de robo, de desapariciones forzadas que se hayan capturado a 14 delincuentes considerados como los “cabecillas”.

El Gobierno Federal reconoce que hay pendientes, sí pero nada ha dicho de un cambio en la estrategia, algo que han demandado los distintos sectores sociales del estado, tampoco sobre lo que sigue una vez que han sido capturados 14 objetivos prioritarios, o sobre la indemnización y apoyo a las víctimas.

En su visita a Tamaulipas, se mostró que hay una buena relación entre la administración de Cabeza de Vaca y la de Enrique Peña Nieto, pero las buenas relaciones y los discursos optimistas no garantizan una mejora en la seguridad.