“Donde hay educación no hay distinción de clases”. Confucio
Pese a que parecía un callejón sin salida, el problema de los maestros en Oaxaca, agrupados en la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE), va desenredándose poco a poco, lo que no quiere decir que va resolviéndose.
Después de los lamentables enfrentamientos en los que perdieron la vida 9 personas, los maestros de la CNTE y el secretario de Gobernación comenzaron una serie de diálogos, los cuales han sido más bien monólogos, porque ninguna de las partes acepta las exigencias de la otra, por lo cual estos encuentros están “empantanados”.
No se puede hablar de que con ello haya logrado algo el gobierno, puesto que los bloqueos siguen, aunque se han vuelto intermitentes, sin embargo del lado de la Coordinadora parece que sí. ¿Qué es lo que ha logrado la CNTE? Pues apoyo a su movimiento, la suma de maestros en otros estados del país, vamos que la inconformidad vaya tomando forma, por ejemplo en Reynosa, donde un incipiente movimiento ha comenzado a tomar forma, de 40 manifestantes, el domingo pasado los maestros llegaron a 200, legos del 1% del total de docentes en el municipio, sin embargo van sumando adeptos y conforme se afecte el salario de los profesores con la desaparición del programa de Carrera Magisterial, estiman se sumarán más.
El conflicto magisterial es un problema serio, que va más allá del rechazo a la evaluación o la conservación de prebendas a los maestros, puesto que los integrantes del magisterio aseguran que se actúa contra la Ley, al aplicarles cambios contenidos en la Reforma Educativa, que no deberían afectarlos, pues la ley no es retroactiva.
Ese es el escenario legal, pero también está el político y social, en el que juegan un papel importante los sueños presidenciales de integrantes del gabinete del presidente Enrique Peña Nieto, incluso los otros “suspirantes” como Andrés Manuel López Obrador; así como el avance de grupos con fuertes inclinaciones ideológicas hacia las guerrillas, sobre todo en la zona de Oaxaca y Chiapas.
El gobierno avanza en campo minado y la CNTE parece lograr avances que tienen que ver más con el contexto político y la obtención de posiciones de poder, que por la mejora de la calidad educativa o de a infraestructura en los planteles de zonas con alta marginación y grandes rezagos como lo son Oaxaca, Guerrero y Chiapas.
Sin duda, en los próximos días habrá toma de decisiones que impactarán fuertemente en esos ámbitos, y que de no ser resueltos de una forma pacífica y convincente por parte del gobierno, pueden acarrear complicaciones y extender el fuego en la pradera.





