Columna Camina Conmigo

244

Seamos realistas

Marco Antonio Meza Flores

Teólogo y Psicoterapeuta

Creo que es tiempo de poner los puntos sobre algunas íes. Ya me había tocado defender a Enrique Peña Nieto (EPN), bueno, no defenderlo, pero sí poner en contexto la situación cuando comenzó su gobierno, y es que seamos realistas, él llegó con un país destrozado y con la mafia (y no la del poder, sino la del crimen organizado) a flor de piel, pues así se la dejó su antecesor, Felipe Calderón (FeCal) y culparlo a él (EPN) a principio de su gobierno de toda la violencia se me hacía tonto, por no decir estúpido.

 

Ahora, creo que es lo propio con Andrés Manuel López Obrador (AMLO), no es defenderlo, sino poner las cosas en claro y no salirnos de los contextos, porque no faltan los que presumen ser de izquierda y son más de derecha que los diestros.

 

Apenas llevamos cuatro meses y ya quieren erradicar la violencia, bajar la gasolina, exterminar el narcotráfico y ser potencia mundial económica ¡por favor! No seamos falso, o tratemos de pasar por incautos, porque en realidad la situación actual no nos permite serlo, y posiblemente pasen unos dos o tres años y apenas vamos a vislumbrar la luz, pero con la idea de “es que él dijo”; pero sólo lo que les conviene dicen y no todo el contexto.

 

Porque no es fácil la tarea, mucho menos cuando los ciudadanos parecen más ciudadaños, siguen haciendo de las leyes una marioneta, es la burla de no ser, o de no estar, la idea es poder violarlas y después culpar al actual presidente AMLO por no hacer su trabajo, aunque sepamos que eso es mentira, no nos importa.

 

Y es que ahora resulta que porque se va de vacaciones tres días pegamos el grito en el cielo, porque ¡debe trabajar! ¡Por favor! El señor trabaja dieciséis horas diarias de lunes a domingo, y ha destapado más cloacas que ninguno de sus antecesores, además que también ha visto cómo limpiarlas y lo está haciendo, ¡ah, pero se quejan! Y es que los de derecha con camuflaje de izquierda se quejan de hasta porque estornuda.

 

Y es que seamos realistas, pedimos lo que no damos, y no sólo lo pedimos, lo exigimos y con las ideas absurdas de: “Estoy en mi derecho”, “es el trabajo del presidente”, “tengo derecho a opinar”, etcétera, ya cualquier hijo de vecino cree que puede y debe decir ¿cómo se hacen las cosas? Aunque no salga ni a barrer su banqueta… seguro pensarán que ese también es trabajo del presidente.

 

La idea del cambio, no sólo le compete al presidente, lo dije con Fox, Con FeCal, hasta con EPN, cómo no lo diría con AMLO, que, si les duele, será por el hueso perdido, pero, aun así, si en verdad quieren trabajar para México no importa un puesto, trabajen desde lo pequeño, desde el cuidado de las leyes, de no estacionarse en lugares prohibidos, o circular en sentido contrario, o sin el cinturón de seguridad, tirando basura, etcétera, la idea es cumplir con lo que te toca y lo he repetido en sinfín de escritos, igual me mandan al diablo y siguen quejándose del mal gobierno, pero no se quejan de lo que les toca hacer.

 

Seamos realistas, los cambios comienzan desde adentro, no esperando que el vecino haga lo propio, debemos comenzar a caminar y a ser realistas.

 

Por lo demás, camina conmigo, te aseguro que mi realidad será una realidad de una comunidad sana.