Hablemos de feminismo
Marco Antonio Meza Flores
Teólogo y Psicoterapeuta
Quiero aclarar que hablar del tema se vuelve complicado debido a toda la historia que este conlleva, además, es difícil tratar de poner en menos de 700 u 800 palabras, un tema tan importante y tan necesario en nuestra sociedad actual.
Una de las nuevas modas es el tirarle al feminismo al grado de llamarlo “feminazismo”, para los que no sepan, el sufijo “ismo” quiere decir doctrina, creencia, movimiento, sistema, y hasta partido; sin embargo, esta nueva forma de decirle al feminismo “feminazismo”, es meramente una forma ignorante de llamarlo, debido a que en realidad pocos son los que conocen el movimiento y muchos los que lo critican.
La idea que muchos tienen del feminismo es que son mujeres mal encaradas, gritonas, groseras y hasta punks, (este se lo oí a un anciano en un café), sin embargo, creo firmemente que muchos de los que hacen este tipo de comentarios no tienen idea de qué es el feminismo.
El feminismo es un movimiento social y político que busca alcanzar una mayor equidad para las mujeres. Busca que tanto hombres como mujeres tengan los mismos derechos, las mismas oportunidades, las mismas condiciones. No fue, no es y no será un movimiento que busca ser superior al hombre, un machismo encubierto y mucho menos estar por encima del sexo masculino. Eso es una falacia, el feminismo no cree en eso.
El feminismo nace en el Siglo XVII después de la revolución industrial, en dónde se dice que todos somos iguales, independientemente de la clase social, pero, ¿por qué no se consideró a la mujer? Ahí es donde aparece Olympe de Gouges y escribe La declaración de los derechos de la mujer y de la ciudadana, y hace que todos los derechos civiles también sean para la mujer, es uno de los primeros documentos que propugna la igualdad jurídica y legal de las mujeres; y por otro lado, Mary Wollstonecraft escribe Vindicación de los derechos de la mujer, este es el texto que funda al feminismo y debemos conocer algo de lo que dice: “La diferencia entre los géneros (hombre y mujer), no es natural, sino cultural, algo producido por la educación”, por eso busca una educación de iguales. Debido a esto, las mujeres son perseguidas y las leyes se vuelven más duras, al grado que no se pueden reunir cinco mujeres porque es delito y la causa es la muerte.
En 1800 el código civil francés (o naponeólico) exige que la mujer debe ser obediente a su marido y les quita derechos civiles y políticos.
En la segunda ola se da el sufragismo, que deja de ser intelectual y se convierte en acción social. En USA las mujeres defienden los derechos de los esclavos, ellas piensan que, si se les deja votar, los demás derechos vendrán solos. Mientras que en Inglaterra se vuelven más radicales, desde oponerse a un político, hasta poner bombas, y así es que ganan derechos.
Ya no hablaré de todas las demás mujeres negras, pobres, marginadas, etcétera. Pero creo que es necesario hablar de Simone de Beauvoir, una francesa que escribe “El segundo sexo” y vuelve a remover ideas, prejuicios y consciencias, en donde dice: “No se nace mujer, se llega hacerlo y nos recuerda que a las mujeres no se les define por su sexo biológico, sino por una serie de roles que se le asignan, y que tienen que cumplir para ser consideradas “mujeres”… ¡vaya tontería social! No de la idea de Simone, sino de la idea de los hombres.
Actualmente en las feministas de la tercera ola, también conocido como “feminismo liberal”, que han optado por usar a veces hasta la violencia para poder expresarse. Pero es que cansa, (y cansa mucho) ver nuestra realidad ciega, sorda y muda, en donde hay femicidios al por mayor y si una mujer se defiende entonces es violenta, y un ser humano cuestionable.
Entonces debo aclarar, el feminismo es la equidad de los seres humanos, no importando su sexo, sino que, lo que importa es la capacidad de realizar tareas que los hagan mejores seres humanos… o humanas, porque con eso de ser equidad ya debemos expresarnos de manera diferente.
Y, es que hoy día, se confunde el feminismo con la agresión de muchas mujeres haciendo vituperios en todos los lugares, y hasta con el lesbianismo. El feminismo es la equidad entre hombres y mujeres, el feminismo radical habla de la que debemos aprender que el problema es de raíz, y la raíz es el patriarcado, entonces debemos luchar por no ser machistas sino por ser equitativos.
El tema es basto, y un sólo escrito no nos dará solución, pero espero que sí un poco más de luz.
Por lo demás, camina conmigo, te aseguro que lucharé por alcanzar la igualdad de derechos. Un abrazo.





