Lo barato sale caro
Marco Antonio Meza-Flores
Teólogo y Psicoterapeuta
En estos últimos días he recibido muchas fotografías de algunos grupos que dan talleres y conferencias de cosas que no saben ¿que cómo sé que no las saben? Simple, algunos fueron mis estudiantes (y muy malos, los pasaba la administración) y otros en el diálogo del encuentro demuestran sus “grandes conocimientos” llenos de huecos, falta de lectura, y, sobre todo, vacíos de sentido.
¿Qué nos pasa? ¿Por qué creemos que lo barato es bueno, cuando a veces es más caro? Una frase de Sócrates (aunque también se adjudica a otros pensadores) dice: “Si crees que la educación es cara, pregúntate cuánto cuesta la ignorancia”; cosa más cierta, pero muy poco entendida; recuerdo un día que no prendía mi carro, ni daba señales de vida, le hablé a mi mecánico de cabecera, llegó en veinte minutos, se montó al auto, trató de prenderlo, se salió del auto, se tiró al suelo, le pegó a algo abajo, sacó un desarmador, una cinta y en cinco minutos hizo que mi carro encendiera, ¡no podía creerlo! Estuve yo tratando de hacerlo por casi cuarenta minutos, y él en cinco resolvió mi problema, cuando le dije ¿cuánto te debo? Me contestó ¡son quinientos pesos! No soy muy dado a regatear nada, entiendo que cada uno de nosotros sabe de nuestro trabajo, saqué el dinero y le pagué; mientras me retiraba recordé esta frase y me dije, ¡qué razón tenía Sócrates! Mi ignorancia me salió en quinientos pesos.
Así pasa hoy día con mucha gente, prefieren pagar cosas baratas o arreglarlas a “la mexicana”, y después, se quejan por su falta de conocimiento o por hacer mal las cosas, es indiscutible que debemos enfrentar una realidad en nuestro entorno, que tiene que ver con todo esto de tener gobiernos malos, malos profesionistas y poco profesionales; a la gente le gusta las cosas malas porque se ven como defectuosos.
Me han dicho más de alguna vez que no debería ser “políticamente incorrecto”, porque eso no atraerá gente, sin embargo, creo, firmemente, que posiblemente no atraerá gente, pero sí atraerá a las personas correctas; a los estudiantes les digo los pesos se juntan con pesos y los millones con millones, y no hablo de dinero, sino de cómo nos relacionamos, la gente pensante se junta con pensadores; los ignorantes con los que ignoran, y cuidado, no por eso no quiero decir que no ignoro, porque ignoro mucho, muchísimo, pero de mi área creo que estoy cada día más capacitado y sé un poco más, porque eso es lo que me importa. Yo no diré que trato niños, adolescentes, jóvenes, adultos, parejas, familias, quimeras, marcianos y deidades; cuando apenas si se tratar un solo caso; pero otra vez cuidado, lo que sé tratar lo domino como pocos (o ninguno), la idea es que, si vamos a hacer algo, lo hagamos de la mejor manera posible y no por ganar unos centavitos, porque eso es un robo y una gran mentira para el otro.
De aquí que debemos pensar ¿qué realmente sabemos hacer? ¿Lo hago de la mejor manera? ¿Me preparo día a día? Porque también he oído de muchos profesionistas de “psicología” que leer es tonto y no sirve para nada, y así andan deambulando por la vida, y lo peor es que algunos hasta dan clases en la universidad.
Debemos empezar a limpiarnos de aquellos que por unos centavos venden cosas malas, posiblemente baratas, pero malísimas, y comenzar a buscar a quienes saben, y no son los que salen en la televisión, o aquellos que hablan bonito, sino aquellos que saben de la ciencia que predican y sobre todo que la entienden, posiblemente así, también busquemos buenos gobernantes.
Por lo demás camina conmigo, te aseguro que habrá lectura, comprensión, diálogo, y sobre todo crecimiento en todos tus aspectos.
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