La viga y la astilla
Marco Antonio Meza Flores
Teólogo y Psicoterapeuta
Es interesante como nos desplazamos en nuestra vida, sobre todo cuando se trata de hacer críticonería a otras personas, ah, pero eso sí, decimos “es una crítica constructiva”, cuando en realidad una crítica “siempre es constructiva”, y se da de alguien que conoce el tema y no de cualquier hijo de vecino.
Sucede que en México, parece ser que la tendencia es buscar a los más zoquetes para que nos gobiernen, si no se puede, a los más tranzas, y si no pues a quien sea con tal que gobierne; pero ese no es el problema, porque nosotros somos los que buscamos, no ellos, creo que el problema radica en que muchos de los “críticos” no saben de lo que hablan, no se atreven a buscar esos puestos, o distan de los conocimientos que ellos exigen que los otros tengan.
Leía el otro día en las redes sociales, “como va a ser k ella nos quiera gobernar si no save ni eskribir”, fue como una desgarramiento en mis ojos, criticaba a un personaje que quiere hacer política con un argumento que la asesinaba a ella misma; pensé “Está bromeando”, y le pregunté: ¿es una broma verdad? A lo que me dijo: Klaro k no; ahí fue donde quedó claro que no todos hacen crítica, sino que muchas de las veces sólo hacen criticonería y eso no ayuda en nada.
Entonces fue la curiosidad o qué se yo, lo que sí puedo afirmar es que gracias a esa “gran escritora y crítica política (?)” es que surgió el escrito de esta semana.
Me puse a leer los comentarios que le tiran a aquellos que quieren un puesto político, sin meterme en dimes y diretes, sólo fui un observador; me percaté que muchas de las personas que exigen “buenos candidatos”, escriben mal, aberrantemente mal; no tienen una postura real, sólo hablan desde el chisme, el rumor; exigen que ellos (los que se van a lanzar) tengan estudios, pero los exigentes tampoco los tienen.
¡Vaya pueblo! Exigimos lo que no podemos dar y todavía nos sentimos ofendidos porque ellos ganan cuando se supone somos nosotros quienes los ponemos… ¡Sí, sí! Es posible que algunos digan que el sistema está corrompido (que de hecho lo está), que las instituciones ponen y quitan, etcétera, pero seguiré insistiendo, sólo reflejan lo que el pueblo es, tenemos una televisora mediocre porque es un pueblo mediocre; unos políticos corruptos, porque el pueblo es corrupto; periodistas con agudeza en sus entrevistas(?), porque el pueblo lo que quiere es circo; podríamos seguir y seguir metiéndole “al costal”, pero lo que importa es ¿qué esperamos para dar el salto de fe y cambiar nuestros estilos de vida?
Queremos políticos estudiados, estudiemos; queremos instituciones no corruptas, dejemos de alimentarla; queremos calles sin baches, cuidémoslas; queremos seguridad, dejemos de pagarles la miseria que ganan a los policías; queremos, queremos, queremos, pero no estamos haciendo nada, sólo viendo la astilla del otro.
Si seguimos así, claro que nos seguirá doliendo la astilla del otro, porque es la que completa nuestra gran viga. No sé, sigo creyendo en el pueblo reflexivo, con ganas, en la gente que quiere y se da a los cambios, en un raza como dijera Vasconcelos “cósmica”.
Por lo demás camina conmigo y limpiemos nuestros ojos de las vigas que tenemos, te prometo, que la luz, nos enseñará a vivir mejor.
https://primeravuelta.com/2018/03/20/columna-camina-conmigo-45/
https://primeravuelta.com/2018/03/12/columna-camina-conmigo-44/
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