Columna Camina Conmigo

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Honestidad, ante todo

Marco Antonio Meza Flores

Teólogo y Psicoterapeuta

Pues dejen les comento que fuimos a ver la tan sonada película John Wick, la tercera parte, toda la familia la estuvimos esperando desde que se terminó la segunda parte; pero resulta que los cines la pusieron sólo para adultos, y no está mal, realmente es la más violenta de las tres.

Durante una semana estuvimos preguntando en los cines de la ciudad si nuestros hijos (menores de edad) podían verla bajo nuestra responsabilidad, pero todos nos dijeron que era imposible.

Algunos de mis conocidos en redes sociales me decían “más vale pedir perdón que pedir permiso”, sin embargo, pensamos que, si en realidad queremos cambiar las cosas en México, debíamos seguir las reglas del juego, nada nos costaba comprar los boletos y hacernos “como que la virgen nos habla” (como dice el dicho popular, que quiere decir: “nosotros no sabemos nada”), y después de una larga charla en familia, decidimos que “ni modo”, los chicos se quedan en casa y papá y mamá irían a verla.

Pues llegamos al cine de nuestra preferencia, nos metimos a la sala V.I.P. porque nos gusta ver las películas en su idioma original, y para nuestra sorpresa no había un niño, ¡había dos! Preguntamos que si eso era posible y nos dijeron que estaba prohibido, que no se podía, pero que la señora de todas maneras pagó y metió a sus dos hijos.

Realmente estábamos molestos, nuestros hijos no disfrutarían una buena película que les hemos explicado y han entendido, sin embargo, los cines y la gente que no sigue las reglas les vale un sorbete.

Entonces mandé un mensaje por Twitter al cine preguntando ¿qué pasaba? Ellos contestaron que tenía que hablar con la gerencia del cine, y yo, que soy muy arrebatado fui a preguntar, y nada, sólo dijeron “sentimos el inconveniente, nada se puede hacer”, y me molesté, por eso la columna de hoy “Honestidad, ante todo”.

Ah, pero quiero dejar claro que no hablo de la honestidad de la mujer que llevó a sus hijos, pues, aunque ella es deshonesta, no es la honestidad que debemos señalar, sino la de los cines, porque son ellos los que deben poner el límite y deben buscar que se respete; si somos “honestos”.

A nosotros muchas veces no nos interesa lo que ellos nos digan, nos saltamos las trancas y hacemos lo que nos venga en gana, es más fácil, y sí, usamos la idea de “más vale pedir perdón que permiso”, o aquella que dice “el que no tranza, no avanza”, pero ambas son erradas, pues no está bien que hagamos eso y luego nos quejemos de la corrupción y la deshonestidad del gobierno, si nosotros no podemos serlo en lo pequeño.

Y es que pasa en todos lados, por ejemplo, en la trasnacional que dice “0 filas” podemos ver que hay muchas cajas cerradas y mucha gente esperando, o en los que dicen “sólo 15 artículos”, personas que traen más de veinte y se forman ahí, y al llegar a la caja no les dicen que deben retirarse. ¡sí, sí! Podríamos decir que la gente debe respetar, pero también los comercios deben seguir las reglas que ellos ponen, repito, la gente no hará caso a las reglas, porque no está educada, debemos educarlos.

Por eso estamos así, porque no hay honestidad y no nos interesa que haya, habría que poner manos en el asunto y comenzar hacer que valgan, por mí, por ti y por todos.

Por lo demás, camina conmigo, te aseguro que será un camino honesto y lleno de cambio.