La lectura también se nota
Marco Antonio Meza Flores
Teólogo y Psicoterapeuta
Este es uno de los escritos más tristes que he hecho en todo este tiempo que escribo para mis amigos de “Primera Vuelta Tamaulipas”, y habla de la pobre lectura que tenemos en México.
Según las estadísticas del Módulo sobre lectura (Molec) del INEGI (Instituto Nacional Estadística y Geografía) 2018. En México se leen 3.8 libros por persona al año, los materiales de lectura son 1. Libros de texto o escolares; 2. Periódicos; 3. Páginas, foros o blogs digitales.
Las mujeres leen cinco de cada diez, un libro al año; mientras que los hombres cuatro de cada diez, aunque los hombres leen más periódicos y artículos de internet.
Pero sólo dos de cada diez comprenden totalmente el contenido de lo que leyó. Eso nos deja en un estado triste de comprensión, es decir que vivimos en un lugar donde el analfabetismo funcional es normal.
Lo más triste es que podemos ver “profesionistas” sin hábitos de lectura, y se nota en la escritura, cuando escriben con “K” las “Q”, por ejemplo “Ke kieres”; o les faltan las H en “agamos algo”; o confunden hay, ay, ahí; o las tildes, por favor, las tildes (acentos para quienes no entiendan); los más forzados son los que dicen en su escritura “Más sin embargo”, porque es un pleonasmo, es como decir “subir arriba”.
Y es que hoy día cualquier hijo de vecino se cree Licenciado o Ingeniero, y hasta lo presumen, pero si apenas su nombre lo saben escribir, y lo escriben con faltas de ortografía, y eso es por la falta de rigor de lectura en las universidades.
Da miedo saber que en el área de la salud existen muchísimos que hacen iatrogenias (enferman al paciente en lugar de curarlo, por falta de pericia o por negligencia), y todavía presumen sus “títulos”, y es obvio su falta de conocimiento.
Lo mismo pasa en las opiniones, que son vanas, vagas y muy idiotas, porque opinan desde la ignorancia y el “derecho a opinar”, pero el derecho no te da el derecho (valga la redundancia) de decir tonterías, y eso lo hacen muchísimos hoy día.
Y es que cuando lees muestras un mejor conocimiento no sólo en la escritura, sino en las cosas viales, en la cultura de salud ambiental, en la articulación de pensamiento, en la forma de debate (en la que no interesa ganar, sino aportar nuevas dudas para la búsqueda de conocimiento), es más, hasta en la forma en que votamos, votamos con conocimiento de causa, y no “porque es el más guapo”.
La lectura es parte de la cultura, y culturizar al pueblo hará que éste no sea tan ignorante, y, por ende, sea más responsable y mejor.
Porque da tristeza saber que tenemos analfabetas funcionales en los gobiernos, pero no decimos nada, no sé si es por cobardes o por dejados, pero es tiempo de revertir las cosas, porque vale la pena aprender a aprender.
La lectura es algo hermoso y un hábito que se mama en casa, aunque en la escuela es donde muchos “aprenden” a hacerla… o eso dicen.
Yo, por ejemplo, leo un libro por lo menos a la semana, mis hijos uno al mes mínimo, mi esposa si leerá dos o tres al mes, pero es parte de los hábitos de casa, y puedo decir con firmeza que no tiramos papeles en la calle, que nos ponemos el cinturón de seguridad, que pagamos los impuestos, y que somos personas que creemos en un México mejor.
No sé, podemos leer si queremos, pero ¿queremos?
Por lo demás, camina conmigo, te aseguro que aprenderemos juntos a leer y comprender lo leído y al final podremos dar una opinión con certeza y sobre todo, seremos mejores ciudadanos… ah, y sabremos escribir bien.





