Columna Camina Conmigo

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La marcha fifí, o el engaño de los pocos

Marco Antonio Meza-flores

Teólogo y Psicoterapeuta

Pues que les puedo decir, en la semana se tuvo en la ciudad de México (CdMx) una marcha, conocida como “la marcha fifí”, en ésta, se oponían al gobierno de Andrés Manuel López Obrador (AMLO), actual presidente de México, y según ellos, son los que piensan, pero, ¿qué piensan?

Si uno lee las pancartas que llevaban daban lástima, con faltas de ortografía, con ideas absurdas, y sobre todo, cargadas por los empleados, ¿Qué querían decir? ¡Nada! Sólo querían protestar, por el simple hecho de hacerlo, y está bien, tienen ese derecho, pero daban risa, pues, en lugar de ponernos en forma, en lugar de hacer las cosas “bien”, sólo dieron lástima en lo que hicieron.

Y aunque el actual presidente AMLO ofrece disculpas por las “molestias” de aquellos que no coinciden con sus acciones de gobierno, éste, sigue caminando, pues 15 mil personas, no son ni siquiera mayoría y aún y que hayan pedido su renuncia, no pueden hacer nada, pues el México de hoy cambia. ¿pero en qué cambia?

Es ahí donde debemos detenernos, pues no es problema nada más del ejecutivo, sino de la nación cambiar hábitos, formas de ser, formas de accionarnos, es necesario darnos, no sólo porque es AMLO, sino porque es México.

Según AMLO era mucho el bandidaje oficial, era mucha la corrupción y el quedar callados, pero ¿no acaso seguimos igual? ¡Parece que sí! Pues no se han cortado cabezas de aquellos “grandes empresarios” que se hicieron ricos por robar a México.

No con esto juzgo al presidente, al contrario, creo que debemos TODOS y TODAS, así con mayúsculas para que se lea gritado, que debemos cambiar las formas de actuar, porque es para todos, y no sólo para unos cuantos.

Y es que los fifís dicen que los que votaron por AMLO no tienen cerebro, pero ¿acaso ellos lo usan? ¡Claro que no! Es obvio, porque no saben qué reclamar, ellos quieren vivir en la corrupción de los antiguos partidos, en la dejadez de la forma y fondo, en todo lo que ellos lograban cuando se enriquecían de la nación.

La marcha fifí, no es más que un engaño de los pocos que se enriquecen del pueblo, no simplemente de dinero, sino de poder, y desde la óptica abierta, AMLO sigue por convicción, porque cree que se puede ser mejor, a pesar del poder, por eso es que la marcha fifí es una burla al sentido común.

No es necesario darle tantas vueltas a la realidad, porque está se estampa en la cara, no necesitamos una persona que nos salve, el pueblo puede salvarse solo, sólo, debe comenzar a construir un mundo en donde todas y todos quepamos, así de simple, pero también así de complejo.

Falta mucho por hacer, pero lo que nos toca debemos hacerlo, ¡basta ya de personas que se enriquecen del pueblo; basta ya de personas mediocres en los puestos sólo porque ostentan un papel que no entienden; basta ya de ser marionetas de la gente fifí!

Por lo demás, camina conmigo, no seremos fifís, pero sí seremos críticos a la realidad y sobre todo, hacedores de la actualidad.