Columna Camina Conmigo

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Todo por no cuidarse

Marco Antonio Meza Flores

Teólogo y Psicoterapeuta

La siguiente es una experiencia que acabo de vivir el lunes 29 de abril del año en curso tuve una operación del tercer molar derecho (conocida como la muela del juicio) y otra muela precisamente arriba del tercer molar.

Todo comenzó la semana pasada, un pequeño dolor en la encía, nada no soportable, al otro día el dolor dejo de ser dolor, y se convirtió en incomodidad, no podía comer, así como se los digo, no podía triturar la comida ¿les ha pasado? Es molesto (doloroso para algunos), y así estuve toda la semana, sin comer bien, y eso que soy de buen diente, pero ni modo, a no comer bien.

Decidido, busqué un maxilofacial (especialista en esos trotes), vi varios, ninguno me convenció y entonces caí en la clínica odontológica de un amigo mío (no sabía que tenía consultorio, di por hecho que sólo era director de un hospital), y pues de ahí soy (me dije); lunes a las 3.30 comenzamos la operación…

La operación fue un éxito y no hubo dolor, claro ayudó mucho la anestesia, sino, imaginen mi lloradera, pero las sacaron, ya salió todo, me dieron las indicaciones, todo lindo y bonito y entonces después de que pasó la anestesia llegó la realidad, y con ella molestia (que no dolor), e inflamación.

¿Y esto qué tiene que ver con todas las columnas que he escrito? ¡Mucho! Cuántas veces no cuidarnos nuestros cuerpos, el cuerpo habla, y a veces hasta grita de dolor, pero no lo escuchamos, no estamos al pendiente de algo tan frágil como nuestro cuerpo, es más a veces ni sabemos que es frágil, pensamos que la vida no puede hacernos nada, y sí, la vida puede hacernos todo y sobre todo si no le ponemos atención.

Si no cuidamos algo tan importante como nuestro cuerpo, ¿cómo podremos cuidar lo que está a nuestro alrededor, lo que nos rodea, parques, calles, lugares recreativos… cómo? Eso me vino a la mente cuando estaba recuperándome de la cirugía, entendí que, para poder hacer un cambio, debemos comenzar por crearlo desde adentro, desde el cuidado de uno, desde el fomentarnos nuestra propia salud, algo tan simple como los dientes puede afectar hasta nuestra columna vertebral; algo tan simple como no tirar basura en la calle hará que no se hagan lagunas en las calles cuando llueve.

Hay mucho trabajo que hacer en cuanto al cuidado de nuestra salud, tanto física, mental y espiritual que urge que nos metamos a ver qué podemos hacer para resolverlo.

Una simple cirugía me llevó a entender que estamos atrasados porque no queremos cuidarnos, y es que no sepamos, en la escuela nos enseñan cómo lavarnos los dientes, de qué forma y hacemos oídos sordos, y posiblemente me digan ¡pero son las muelas del juicio, uno no puede tener la culpa de eso! ¡Claro! Pero no se trata sólo de las muelas del juicio, se trata de todo el cuidado antes y después de ellas, de eso se trata, del cuidado preventivo.

Es tiempo de que nos pongamos a pensar en cuánto cuido de mí, esa será la capacidad que tendremos de cuidar el entorno en que vivimos, un entorno que puede o tiene que tener una cirugía porque le urge o está sanando de la gran fiebre que tiene hoy día, ¡no lo sé! Sólo cada uno podrá responder esto.

Por lo demás amigos y amigas, les mando un abrazo. Ahora les pediré que sea yo quien camine con ustedes, mientras este molestar de boca se pasa.