
Por Agencias
Ciudad de México.- Durante siglos, los residentes de Ciudad de México llevaban las tortillas calientitas en servilletas de tela o canastas de paja y llevaban otros alimentos en “cucuruchos” -conos de papel-, bolsas de ayate _una tela rala de fibra orgánica_ o bolsas de red, e incluso en bultos atados.
Los habitantes de la enorme capital mexicana podrán regresar a esas costumbres a partir del miércoles, cuando entró en vigor una nueva ley que prohíbe las bolsas de plástico, que se volvieron omnipresentes en los últimos 30 años.
Algunos dicen que están listos y deseosos para la nueva ley. Los supermercados prometen promover bolsas reutilizables de fibras sintéticas, pero otros batallan para comprender cómo afectará en la práctica la prohibición.
“Hay una historia muy rica de formas en las que te entregan las cosas”, dijo Claudia Hernández, directora de Cultura Ambiental del gobierno de la ciudad. “Hemos encontrado que la gente ha regresado al cucurucho, a la canasta”, agregó en referencia al papel enrollado en forma cónica que alguna vez se utilizó para productos a granel, como nueces, frituras o semillas.
Algunos residentes de Ciudad de México todavía utilizan bolsas tradicionales de ayate, servilletas de tela para envolver las tortillas o canastas. Muchos _sobre todos los mayores_ jalan carritos plegables de dos ruedas en las tiendas y mercados. Algunos vendedores todavía utilizan latas de sardinas para medir alimentos a granel.





