Cientos de soldados israelíes inician la evacuación de una colonia judía en Cisjordania

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POR EL PAÍS

AMONA, Cisjordania.- El desalojo de Amona, una colonia judía en territorio ocupado de Cisjordania, ya ha comenzado de manera oficial. Hacia las 8.30 de la mañana hora local (9.30 en la España peninsular) miles de efectivos entre soldados, policía de fronteras —un cuerpo paramilitar— y agentes de policía han iniciado la evacuación pacífica de unas 40 familias de judíos radicales en virtud de una orden de urgencia del Tribunal Supremo. A media mañana, la evacuación se había paralizado y, tras la negociación de las fuerzas de seguridad, poco antes del mediodía se producía el inicio de la evacuación. Los colonos, sin embargo, continúan resistiendo y han levantado barricadas. La tensión va en aumento, pero fuentes de seguridad aseguran que no recurrirán al uso de la fuerza para hacer efectiva la orden de desalojo. Los radicales insisten: “Resistiremos hasta el último momento porque esto era la tierra de Israel”, sostiene un joven que lleva desde la pasada madrugada en protesta solidaria con los colonos radicales y que prefiere no dar su nombre.

Mike Rosenfeld, portavoz de la Policía en el lugar, ha dicho a mediodía que ya está en marcha el desalojo y que se llevará en dos fases. La primera consistirá en evacuar al millar de jóvenes —su portavoz, Levy Fzukot, asegura que son 2.000 venidos de otras colonias alrededor de Cisjordania— radicales apostados en las inmediaciones de Amona para impedir el paso de las excavadoras. “El Gobierno nos ha traicionado, esta es la tierra de Israel y tampoco han cumplo su promesa de realojarlos”, declaró Fzukot. La segunda fase, según el mismo portavoz, versará sobre el propio desalojo de las 2200 personas —hay muchos niños— residentes en el asentamiento ilegal. “Tomará el tiempo que sea necesario”.

El despliegue de seguridad que este miércoles se está llevando a cabo en Amoná no tiene precedentes en un asentamiento israelí en territorio ocupado. La proporción entre residentes y fuerzas de seguridad es aproximadamente de 5 a 1. Cientos de policías se aproximan a la prequeña localidad con chalecos reflectantes y la tensión es máxima. Las principales carreteras de Cisjordania como la 60, que conecta Jerusalén con la colonia de Ofra —la más cercana a Amoná— están bloqueadas por el Ejército y las fuerzas de seguridad. Varios miles de colonos están agrupados en las vías de acceso para mostrar su solidaridad a los 200 de radicales que van a ser desalojados en las próximas horas. Las excavadoras están ya abriendo el paso y quitando los escombros, las piedras y los neumáticos en llamas que han colocado los judíos a modo de protesta para bloquearles el paso. Se pueden escuchar gritos nacionalistas y en contra del Gobierno, que les habían prometido un realojo que no ha llegado por parte del alto Tribunal del Estado judío.

En un último intento de oponerse a su evacuación, los residentes tratan de ganar tiempo asegurando que como la orden de expulsión en 48 horas se les entregó ayer martes por la mañana no vence hasta mañana jueves, pero el documento está fechado el día 30, por lo que ha de ejecutarse antes de la media noche del miércoles. Alrededor de dos mil personas esperan para mostrar su oposición.

La mayoría de residentes prefiere no hablar con los periodistas y pasean por Amoná vigilando los movimientos de las Fuerzas de Seguridad. Aunque la inmensa mayoría ha asumido que su salida es inevitable algunos de los más jóvenes aseguran que lucharán para evitarla, si bien otros planean mostrar su rechazo de forma pacífica. “Yo no voy a enfrentarme a la Policía”, dice Shlomit Valzman, hermana de uno de los residentes que ha venido a mostrar su apoyo y que cree que “lo importante es que esta es la tierra del pueblo judío”, según ha declarado a Efe.