Catedral de Notre Dame, los datos que debes saber del prodigio arquitectónico

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Catedral de Notre Dame, los datos que debes saber del prodigio arquitectónico

Este lunes un incendio de importantes proporciones está devastando la Catedral de Notre Dame de París, un prodigio arquitectónico, que tras esta catástrofe es poco probable que quede como hasta ahora la conocíamos.

La aguja central de la catedral de Notre Dame de París se derrumbó devorada por un incendio que afectó a buena parte del tejado del templo gótico.

A continuación te compartimos algunos datos que explican la importancia de este monumento histórico.

¿Qué significado tiene la catedral de Notre Dame?

La Catedral de Notre Dame es uno de los edificios más emblemáticos de la capital francesa. Comenzó a construirse en 1163 y fue culminada en 1345; se encuentra en la isla de la Cité, en el río Sena. Dedicada a María, madre de Jesucristo, su estilo arquitectónico gótico atrae alrededor de 14 millones de visitantes cada año.  Ahí ocurrieron importantes hechos históricos como la beatificación de Juana de Arco, en 1909, así como las coronaciones de Enrique VI de Inglaterra, en 1429, y de Napoleón Bonaparte, en 1804. En la Catedral de Notre Dame se llevó a cabo también la misa Réquiem de Charles de Gaulle.

¿Qué son las gárgolas de Notre Dame?

Alrededor de las gárgolas de la Catedral existen muchas leyendas, sin embargo, su función consiste en evacuar el agua de los tejados durante la época de lluvia.  Entre las más populares leyendas de las gárgolas de Notre Dame, se encuentra aquella que dice que cuando Juana de Arco fue quemada, las gárgolas despertaron y sobrevolaron París para vengar su muerte.

El Jorobado La importancia de la historia de El Jorobado de Notre Dame en la cultura popular no sería posible sin la novela Nuestra Señora de París, de Víctor Hugo. Ambientada en la catedral en la Edad Media, la historia presenta a Quasimodo, un hombre que se enamora de una gitana de nombre Esmeralda.

Y la catedral no era sólo su compañera, era el universo; mejor dicho, era la Naturaleza en sí misma. Él nunca soñó que había otros setos que las vidrieras en continua floración; otra sombra que la del follaje de piedra siempre en ciernes, lleno de pájaros en los matorrales de los capiteles sajones; otras montañas que las colosales torres de la iglesia; u otros océanos que París rugiendo bajo sus pies.