Por El Mundo
NUEVA YORK.- Casi un mes después de ocupar oficialmente el Despacho Oval, el presidente Donald Trump sigue sin tener su equipo al completo. Y parece lejos de tenerlo. Pero no sólo por la oposición demócrata, a la que acusa de boicotear sus nominados, sino porque los hay que se van voluntariamente y candidatos que rechazan sumarse a su “caótico” equipo presidencial.
Esta semana el Senado confirmó dos nuevos miembros del gabinete de Trump: el secretario del Tesoro, Steve Mnuchin, y el de Asuntos de los Veteranos, David Shulking. Hasta la fecha, el único que tuvo apoyo unánime de los senadores: cien a favor, cero en contra. También dio luz verde este viernes, en medio de fuertes críticas de los demócratas, al responsable de la Agencia Medioambiental, Scott Pruitt.
El equipo presidencial, sin embargo, perdió dos activos por sus deméritos; situación que ha reforzado la batalla demócrata por no acelerar las confirmaciones. El nominado de Trump para el departamento de Trabajo, Andrew Puzder, se retiró después de que salieran a la luz las acusaciones de violencia doméstica de su mujer y de que se conociera que había contratado a una mujer indocumentada como empleada del hogar.
El presidente forzó el pasado lunes la dimisión del responsable del Consejo de Seguridad Nacional (NSC), Michael Flynn, por su controvertida conversación con el embajador ruso Sergey Kislyak sobre las sanciones impuestas por el ex presidente Barack Obama a Rusia a finales de diciembre.
En la incendiaria rueda de prensa del pasado jueves, Trump explicó que pidió al general Flynn su dimisión porque no estaba “contento” con cómo le transmitió la información sobre esa charla al vicepresidente Mike Pence. El general al que el presidente considera un “buen tipo”-que “no hizo nada erróneo”-, podría haber cometido un delito grave al mentir al FBI sobre esa conversación, según apunta el ‘Washington Post’. De hecho, el Departamento de Justicia podría acusarle formalmente.
El diario señala que el ex consejero de la NSC mantuvo una entrevista con agentes federales el 24 de enero en la que negó haber hablado sobre las sanciones a Rusia con el diplomático de Moscú. Una versión que contradicen las comunicaciones interceptadas por la inteligencia estadounidense y lo dicho por el general en una entrevista. En el ‘Daily Caller’, Flynn reconoció que había hablado con Kislyak sobre la expulsión de 35 operativos de inteligencia rusos -una de las sanciones impuestas por la Administración Obama el 29 de diciembre.





