
Por Agencias
Samsung planea diversificar las ganancias. Y la forma: el plan incluye exoesqueletos para entrenamientos de realidad aumentada, teléfonos plegables más elegantes y una mascota robot esférica que lleva el nombre poco imaginativo Ballie (Pelotita). La razón es que la situación está muy difícil, literalmente.
La caída de los precios de los semiconductores significa que el grupo de tecnología con sede en Seúl proyecta que las utilidades operativas correspondientes al cuarto trimestre serán 34 por ciento más bajas para llegar a 7.1 billones de wones (6 mil 100 millones de dólares).
La apuesta de los inversores de que el ciclo de los chips cambió nuevamente fueron prematuras. La expansión de Samsung de los negocios actuales significó que todavía pudo superar las expectativas.
El grupo anunciará las utilidades divisionales a finales de este mes, pero los analistas esperan que las utilidades operativas de los smartphones se hayan duplicado.
Un teléfono plegable de 2 mil dólares y el teléfono insignia Galaxy Note 10 aumentaron los precios promedio de venta. Además las sólidas ventas de televisores premium también ayudaron.
El balance general resistió un exceso global de microprocesadores. La deuda total a capital es de 6 por ciento, una fracción del promedio del sector. Los pagos de dividendos se multiplicaron más de tres veces en los últimos tres años a 2.5 por ciento. Samsung cuenta con una pila de efectivo de 90 mil millones de dólares.





