Por Sin Embargo
México.- Alexandru Radita fue diagnosticado con diabetes tipo 1 a la edad de 3 años, pero sus padres se negaron a creer en el parte médico e ignoraron las recomendaciones; doce años después el chico murió.
A la edad de 5 años, Alex ingresó al hospital a causa de hipoglucemia debido a la falta de tratamiento médico, lo que llevó a que fuera puesto bajo el cuidado de una familia adoptiva. Sin Embargo, un año más tarde un juez de la Columbia Británica dictaminó que el niño podía regresar con sus padres.
Alexandru Radita fue encontrado muerto en el cuarto de sus padres a la edad de 15 años y pesando cerca de 17 kilogramos.
De acuerdo al rotativo, la autopsia reveló que la causa de la muerte fue la sepsis bacteriana causada por el abandono y la negligencia sufrida por el menor, quién era educado en casa y se mantenía aislado del mundo exterior.
El paramédico de emergencias que encontró a Alexandru, declaró que su cuerpo se mostraba excesivamente delgado y parecía estar momificado, con el rostro sin carne y cubierto de úlceras necróticas, vestía un pañal y aunque permanecía con los ojos abiertos ya no respiraba.
“Los Raditas eran muy conscientes de lo enfermo que estaba Alex y aún así se negaron a tratar su condición con la insulina y cuidados médicos”, escribió la Jueza Karen Horner quien presidio el caso, según citó el medio.
Los padres fueron detenidos y después de un proceso que duró cerca de 3 años, Emil y Rodica Radita fueron declarados culpables del asesinato en primer grado de su hijo.
Un familiar de los acusados declaró en el juicio que los Raditas no creían en los médicos debido a su religión, la Iglesia Apostólica Rumana, pero al parecer no existe ninguna doctrina que impida a los seguidores de ésta recibir tratamiento médico.
La diabetes tipo 1 es una enfermedad diagnosticada con mayor frecuencia en niños y jóvenes que se controla con el uso de la insulina, medicamento que ayuda a movilizar la glucosa de la sangre; algunas complicaciones que puede traer consigo si no es tratada son problemas renales, oculares, del corazón o accidentes cerebrovasculares.





